El hacer comidas de este tipo ya no implica ir a hacer una excursión a supermercados especiales, poco a poco, y gracias a la globalización, nuestras despensas están surtidas de alimentos de todo tipo, y en mi caso, los armarios rebosados de especias que aromatizan la cocina nada más abrir alguna de sus puertas.

El ghee suelo prepararlo en un día, y hago suficiente para conservarlo en la nevera y usarlo cuando cuando lo necesita.

Las guindillas, se mantienen muy bien varios días tapándolas herméticamente en la nevera, también puedes congeladas.

Antes no solía tener jengibre fresco en el frutero, pero al usarlo en postres, comidas, y sobre todo infusiones ya se ha convertido en un básico a la altura de “un-limón-por-si-acaso”, que no siempre lo usas, pero te gusta tenerlo disponible.

Leche de coco, siempre, siempre tened una lata en la despensa tienen una larga caducidad y si eres fan de la comida asiática o caribeña, no puede faltar.

Ingredientes para 4 personas:

2 cucharadas de GHEE
2 CEBOLLAS medianas picadas
1 cucharada de AJO majado
1-2 GUINDILLAS frescas picadas (sin semillas)
1 cucharada de JENGIBRE fresco rallado
1 ½ cucharaditas de CÚRCUMA molida
1 cucharadita de COMINO molido
1 cucharada de CILANTRO molido
½ cucharadita de CAYENA en polvo
1 kg de TERNERA cortada en dados
1 cucharadita de SAL
400 g de TOMATE en conserva picados
250ml LECHE DE COCO
¼ cucharadita de COLORANTE EN POLVO ROJO
 CILANTRO FRESCO

En una cacerola con tapa grande calentar el ghee y a fuego medio freír la cebolla hasta que se ablande.

Añadir el ajo, las guindillas, el jengibre, la cúrcuma, el comino, el cilantro y la cayena, remover e incorporar la carne.

Remover hasta que la carne se bañe con las especies y esté dorada por todos los lados.

Añadir la sal a los tomates, incorporar a la olla.

Tapar la olla, bajar el juego al mínimo y cocer unos 90 minutos, hasta que la carne esté blanda.

Verter la leche de coco y el colorante rojo, remover y cocer 5 minutos sin tapa o hasta que espese ligeramente la salsa.

Echar el cilantro fresco picado.



500gr MASA DE PAN
2 TOMATES muy maduros
250g CALABAZA sin piel, ni pipas ni fibras
1 CEBOLLA ROJA
½ PIMIENTO ROJO
SAL GRUESA
ACEITE OLIVA EXTRA VIRGEN
QUESO PARMESANO

Precalentar el horno a 200ºC.

Una vez la masa haya reposado unas 2 horas, mínimo, extenderla bien con ayuda de un rodillo hasta que esté muy fina.

Rallar los tomates despreciando la piel y extender sobre la masa.

Cortar la cebolla en tiras sumergiéndolas en agua caliente durante unos 2 minutos. Escurrir el agua bien y esparcir la cebolla sobre el tomate.

Rallar la calabaza en tiras finas con ayuda de un rallador o una mandolina.

Cortar los pimientos en tiras finas y colocar sobre la masa.

Echar un poco de sal gruesa y rociar un poco de aceite.

Hornera hasta que todo esté dorado.

Nada más sacar del horno la coca, rallar queso parmesano por toda la superficie.





Bueno, a quien le guste al café seguro que sabe apreciar las diferencias entre hacer café con uno u otro método.
 
Y a quienes les gusta el café cómo a mí, aparte de apreciar esas diferencias, las disfruta.

En casa hago café colado (no uso ningún calcetín, jeje), café de pota, por goteo (americana o melitta), en cafetera francesa o de émbolo, de cápsulas y la más entrañable para mí, en la greca.

Lo especial de este método es sin duda su sonido, que cuando lo oyes desde otra habitación inmediatamente percibes el aroma del café recién hecho.


Método:

  1. Llenar de agua filtrada la base, hasta válvula de seguridad.
  2. Usar café molido de molienda fina tirando a media.
  3. Poner café en el filtro hasta el borde. Raseándolo, nunca presionándolo. Si lo que quieres es café más suave, llena el filtro los la mitad o 2/3.
  4. Montar y cerrar la cafetera.
  5. Empezar a calentar a fuego medio con la tapa abierta.
  6. Cuando empiece a salir el café cerrar la tapa y bajar el fuego al mínimo.
  7. Cuando haya salido la mitad del café, apagar el fuego y dejar que siga colando el café sin forzar su extracción.
  8. Una vez finalizado el colado, levantar la tapa, dar un par de vueltas al café y servir.

Este es el método correcto para un buen café de calidad, pero si se trata de un café de “supervivencia”, estos son los pasos:

  1. Poner el agua, el café, cerrar, poner a fuego medio.   
  2. Mientras sube el café te lavas la cara, programas una lavadora o recoges el portátil…...cuando empiece a sonar, dejas lo que estás haciendo y sales corriendo a pagar el fuego.
  3. Mientras termina de gorgotear coges una taza, te sirves el café…y listo.:)