Llegan las primeras olas de calor a España, en el mapa del telediario Extremadura está en rojo carmesí, teníamos ganas de que se acabara este frío mayo y aquí tenemos a junio haciendo de las suyas.

Tendremos que empezar con comidas fresquitas, de esas que te refrescan y de las que no tienes que cocinar ni limpiar demasiado. 

Porque hasta que una se acostumbra al calor, como que todo cuesta más, no?. Y más si llegas de trabajar y sabes que hoy  toca plancha si o si….¡¡fiesta loca!!.



Ingredientes:

500g PASTA seca
250g picadillo VARIANTES ENCURTIDOS
1 PIMIENTO VERDE  italiano
100g ACEITUNAS sin hueso partidas por la mitad
125g JAMON YORK a daditos
1/2 cucharada MOSTAZA
1 cucharada MAYONESA
3 cucharas de ACEITE DE OLIVA
PIMIENTA al gusto
PEREJIL fresco picado
AGUA Y SAL

1.-Cocer la pasta en abundante agua con sal, escurrir bien el agua.

2.- En un bol grande echar los variantes, las aceitunas, el jamón y mezclar los ingredientes.

3.- Añadir la pasta ya escurrida y mezclar.

4.- En un bol pequeño ligar la mostaza, la mayonesa, el aceite, el perejil y la pimienta.

5.- Añadir la salsa a la pasta, remover para que esté la pasta bien impregnada de la salsa.

6.- Enfriar en la nevera mínimo 2 horas

Nota: Si deja hecha de la noche anterior y está muy fría, sacarla del frigorífico unos minutos antes de poner en la mesa para que se atempere un poco.


CALAMARES REBOZADOS
¿Y quién es capaz de resistirse a una tapita de calamares en un chiringuito de playa?

Yo no, y si se trata de los de “O Druida” en la Playa de Patos (Nigrán), es una batalla perdida.
Se acerca el verano, aunque este año el tiempo se ha empeñado en hacernos pensar en lo contrario.

Y con el verano, es inminente la llegada de las vacaciones y no hago más que pensar en  el momento de pedir una fuente bien calentita de calamares, una tortilla familiar jugosita por dentro, una cesta de pan del bueno (de ese que en Galicia es fácil encontrar), unas cervecitas (en mi caso un Coca Cola), y lo mejor de todo, disfrutar todos estos manjares con el olor a mar y el placer de llevar puesta una rebeca para fresquito de la tarde.

Que cuando una vive en la Costa Blanca (tiempo mediterráneo todo el año pero con verano infernal), el pasar unos días de agosto en el fresquito del norte es un regalo y si encima esos días los pasas en familia, el regalo se convierte en premio.

Como para las vacaciones aún queda un queda un ratillo, y tenía que estrenar mi nueva adquisición de Sargadelos (¿¡¿¡os gusta?!?!?!....fue amor a primera vista), he decido hacer mi versión de calamares rebozados, no tan buenos como los de O Druida, pero con materia prima buena algo se parecen….
Ingredientes para 4 personas:

1 kg CALAMARES
1 vaso de AGUA BIEN FRIA
1 sobre de GASEOSA
HARINA
SAL y PIMIENTA
ACEITE para freír

1.- Limpiar los calamares, cortarlos en rodajas y salpimentarlos.

2.- Añadir los sobres de gaseosa y un poco de sal al agua muy fría.

3.- Remover y añadir inmediatamente un par de cucharadas de harina.

4- Con ayuda de unas varillas manuales ir ligando la harina e ir añadiendo cucharadas de harina hasta obtener una masa ligera.

5.- Introducir los calamares en masa y rebozarlos bien.

6.- Con un tenedor ir cogiendo aros de calamar para introducirlos uno a uno en aceite bien caliente.

7.- Cuando estén uniformemente dorados retirar de aceite y escurrir el exceso de grasa colocándolos sobre papel absorbente o en un colador grande colocado sobre un bol para que el aceite se vaya escurriendo.

TRUQILLO: 

Si los calamares no son de primera y piensas que van a salir duritos, lo mejor es limpiarlos y añadirles ½ cucharadita de bicarbonato, distribuirlo bien por todo los calamares y dejarlos reposar en un recipiente cerrado en la nevera unas 4 horas, o del noche anterior.

Cuando se vayan a usar LAVARLOS bien.








Como fan incondicional de la gastronomía mexicana, infinidad de veces he leído y visto recetas sobre esta forma de hacer el cerdo.

No fue hasta que vi a Doña Cheli en el programa “abuelita Linda” de Canal Cocina, cuando dije que de esta no pasaba.

Adorable esa mujer, que con sencillez y pocos medios hizo que casi me llegara el olor a través de la pantalla y por fin me pusiera manos a la obra.
 
He podido hacer la receta excepto lo de cavar un agujero en la suelo, poner lecha, colocar la olla y tapar todo con tierra….no lo hice por falta de ganas de hacerlo auténtico, sino porque no sé si a mi vecino de abajo le haría mucha gracia…..

Así que, a falta de suelo apto para enterramientos, he usado una olla Cocotte, pero sin prescindir del aroma y gusto que aportan las hojas de plátano.

Las hojas de platanero las puedes encontrar envasadas al vacío en tiendas de venta de productos sudamericanos. Si vives a kilómetros de uno de estos establecimientos puedes comprarlas cuando vayas a hacer acopio y congelas. 

Cuando vayas a utilizarlas puedes “devolverlas” a la vida sumergiéndolas en una fuente con agua caliente. No es lo mismo que usarlas frescas….pero querid@s, esto es lo que hay cuando uno vive en otro continente.

Para mí el corte de cerdo mejor para hacer este asado es la aguja, y si puedes comprarla con hueso, mejor, así siempre sale más jugosa.

El ingrediente estrella de este platillo es la bija o achiote, es una semilla que desprende un color rojo precioso y un sabor “muy de allá”.

Recuerdo de pequeña, en el campo de mi abuela,  que mis primas y yo nos pintábamos los labios y el colorete con semillas de bija para ponernos “guapas”.

Me encantaba el color que deja esta semilla, nos contaban que los taínos se pintaban el cuerpo y la cara con bija para evitar que les picarán los mosquitos y esto le ponía el puntito salvaje a nuestro “acicalamiento” infantil.

Este colorante lo puedes encontrar en semillas, polvo o en pasta. Yo lo tengo en las tres formas aunque la que más me gusta es en polvo.

Las semillas, ideales para usarlas como pintalabios (je, je), hay que hidratarlas para facilitar el majado posterior ya que si no están frescas están durillas...

La pasta lleva otros ingredientes como cebolla y ajo, así que en polvo, para mí, la mejor opción.
Ingredientes para 8-10 personas:

2 kilos CARNE DE CERDO en un pieza
1 CEBOLLA  grande
4 AJOS
BIJA o ACHIOTE usar bastante, 1 cda si es en polvo, 80g en pasta.
2 Cdas ORÉGANO
1 Cda MALAGETA molida
½ Cda PIMIENTA molida
2 hojas de LAUREL
Zumo de 1 NARANJA AGRIA jugosa (o una naranja de zumo y 1 cda de zumo de limón)
3 ctas SAL

1.-Hacer el “recado” triturando todos los ingredientes excepto la carne (…claro). Debe de quedar medio líquido.

2.-Realizar con la punta de un cuchillo afilado varios surcos a la carne para que el recado impregne bien.

3.-Colar el recado reservando la parte líquida.

4.-Colocar el trozo de carne en una recipiente de cristal o plástico y con la parte sólida del recado untar muy bien la carne masajeando de manera que también entre en los surcos que hemos realizado.

5.-Tapar con film trasparente para dejar reposar una media hora a temperatura ambiente o durante toda la noche en la nevera.

5.-Forrar el interior de una olla cocotte con hojas de plátano poniendo una hoja extra en la base y otra encima de la carne. La idea es conseguir que no salga el líquido del envoltorio de hojas.

6.-Colocar la carne adobada, y echar el líquido reservado del recado por las esquinas entre la carne y las hojas de plátano.

7.- Tapar bien la carne con las hojas y posterior con la tapa de la olla.
 
8.- Cocer en el horno a 160ºC durante 3 horas (1 ½ hora x kilo).

9.- Destapar y desmenuzar la carne en hilos impregnando en el líquido del asado.
La cochinita pibil se come sobre una torta de maíz y sobre la carne se pone el siguiente SALPICON:

- CEBOLLA ROJA
- NARANJA AGRIA

Según nos cuenta Doña Cheli (y comprobado que tiene razón), para que la cebolla no repita, una vez picadita en cuadraditos se deja reposar durante 10 minutos en agua hirviendo con sal ya que de esta manera “se le quita la resina” a la cebolla.

Se escurre bien la cebolla del agua con sal y se le agrade un chorrito de naranja agria.

Para los que gusta el pincantón, añadirle a la cebolla unas rodajitas de chile habanero.