Se trata de un arroz meloso súper sencillo.
 
Si lo que te falta es tiempo, como nos pasa a la mayoría, puedes simplificar el proceso comprando bacalao y desalado y garbanzos cocidos en conserva.

Para compensar la falta de “naturalidad” de los garbanzos envasados, uso azafrán en hebra, de ese tan “barato” que con un pellizco es capaz de cambiar cualquier arroz.

Como todos los arroces melosos, el truco es dejarlo entre pegajoso y untuoso, sin líquido, pero con humedad notable. 

El punto del arroz debe ser como el de siempre, quedando el grano entero pero para nada crudo.

Ingredientes para cuatro personas:

600 gr BACALAO desalado
1 bote grande GARBANZOS cocidos en conserva
400g ARROZ
5 cucharadas ACEITE DE OLIVA
2 TOMATES grandes maduros rallados sin piel
2 cucharaditas PIMENTÓN DULCE
AGUA (3 veces el volumen de arroz)
SAL
AZAFRÁN

En una fuente de barro sofreír a fuego medio bajo el bacalao junto con el tomate y el pimentón.

Un vez sofrito se añade el agua, el azafrán y los garbanzos.

Dejamos hervir a fuego fuerte 5 minutos y añadimos el arroz, rectificar de sal.

Cuando empiece la ebullición, bajar un poquito el fuego y transcurridos 17 minutos aproximadamente, retirar del fuego y dejar reposar unos 4 minutos antes de servir.
 
Es importante que el fuego cubra el fondo de la paella en proporciones iguales, para conseguir una ebullición homogénea.