Posiblemente este sea el primer postre que aprendí a hacer.

En casa de mi madre, como en casa de mi tía es un clásico, así que, como yo no iba a ser menos siempre que no tengo plan, este es nuestro postre para todo.
La receta es súper, súper sencilla.

Las cantidades dependen del tamaño que se desee, o de la bandeja disponible.
Ingredientes para el Bizcocho:
7 HUEVOS
7 cucharadas AZÚCAR
7 cucharadas HARINA

1.- Separar las claras de las yemas.

2.- Batir las yemas con el azúcar hasta que la mezcla esté ligeramente blanquecina.

3.- Montar las claras a punto de nieve.

4.- Incorporar las claras a la mezcla de huevo y azúcar, mezclando con suaves movimientos de abajo hacia arriba.

5.- Añadir la harina previamente tamizada e integrar a la mezcla anterior con mucho cuidado para no perder volumen.

6.- Extender la masa en una bandeja forrada con papel parafinado.

7-. Introducir en el horno previamente precalentado a 180ºC y hornear unos 12 minutos, hasta que el bizcocho esté ligeramente dorado.

8.- Mientras el bizcocho se hornea, sobre un paño limpio espolvorear azúcar.
9- Una vez hecho el bizcocho sacar de horno y volcar sobre el paño con el azúcar.
10.- Quitar el papel.
11.- Espolvorear azúcar sobre el bizcocho y rollar el paño con el bizcocho dentro.
12.- Dejar unos minutos el bizcocho rollado.

13.- Desenrollar el paño y poner la crema sobre el bizcocho. 
14.- Enrollar otra vez el bizcocho y colocar sobre una bandeja.


Ingredientes para crema pastelera.
125 g de AZUCAR
125 ml de NATA líquida
375 ml de LECHE
40 g de MAICENA
4 YEMAS
1 rama de VAINILLA (opcional)

Poner en un cazo la leche, la nata y la mitad del azúcar.
Si se quiere echar la vainilla hay que abrirla longitudinalmente con un cuchillo, rasparle las pepitas del interior y echar en el líquido tanto la rama como la pulpa.

Llevar hasta la ebullición y retirar del fuego.

En otro cazo mezclar la maicena y la otra mitad del azúcar, seguidamente añadir las yemas y remover con unas varillas manuales hasta que no tenga ningún grumo.

Poner a fuego lento la mezcla de yemas y echar poco a poco y sin parar de remover la primera mezcla (más líquida) previamente colada. Ir removiendo continuamente hasta que la crema deje una “huella” de 10 segundos.

Si no se usa inmediatamente, tapar con un film transparente toda la superficie de manera que no haya aire entre la crema y el film de plástico

NOTA:
También se puede aromatizar con cáscara de limón, naranja, canela. Sólo hay que hervir con la leche y la nata, tal y cómo se ha indicado anteriormente con la vainilla.
Es mejor hacer la infusión el día anterior para que así adquiera más aroma.