La idea inicial era probar una receta de magdalenas de chocolate, pero como me suele pasar, pensé que tenía un par de tabletas en la despensa y voy y me encuentro que solo tenía una y de chocolate blanco.
 
Y como dice mi frase preferida “When nothing goes right…go left”. Así que, cogí hacia la “izquierda”, pero no sin antes hacer unas cuantas modificaciones a la receta original.

Cuando se utiliza chocolate blanco en vez de negro, hay que tener en cuenta el alto grado de grasa (manteca de cacao) que tiene el blanco, lo que hace que emulsione peor y sea más líquido cuando se derrite.

Para mi sorpresa ha sido un éxito. De sabor dulce pero no en exceso, textura esponjosa y con un grado de humedad genial.
Ingredientes para 12 unidades:

180g CHOCOLATE BLANCO
150g MANTEQUILLA
4 HUEVOS
150g AZÚCAR
120g HARINA
1 pizca SAL
½ cucharadita BICARBONATO

1.- Precalentar el horno a 165ºC.

2.- Derretir el chocolate con la mantequilla en el microondas a baja potencia y emulsionar.

3.- Con unas varillas eléctricas montar las yemas y el azúcar hasta que cambien de color.

4.- Montar las claras a punto de nieve.

5.- Tamizar la harina, la sal y el bicarbonato.

6.- Añadir los ingredientes secos tamizados a las yemas montadas, mezclar bien.

7.- Añadir la mezcla de mantequilla y chocolate sin dejar de remover.

8.- Incorporar delicadamente las clara con ayuda de una espátula.

9.- Distribuir la masa en cápsulas para magdalenas.

10.- Hornear unos 25 minutos.