CALAMARES REBOZADOS
¿Y quién es capaz de resistirse a una tapita de calamares en un chiringuito de playa?

Yo no, y si se trata de los de “O Druida” en la Playa de Patos (Nigrán), es una batalla perdida.
Se acerca el verano, aunque este año el tiempo se ha empeñado en hacernos pensar en lo contrario.

Y con el verano, es inminente la llegada de las vacaciones y no hago más que pensar en  el momento de pedir una fuente bien calentita de calamares, una tortilla familiar jugosita por dentro, una cesta de pan del bueno (de ese que en Galicia es fácil encontrar), unas cervecitas (en mi caso un Coca Cola), y lo mejor de todo, disfrutar todos estos manjares con el olor a mar y el placer de llevar puesta una rebeca para fresquito de la tarde.

Que cuando una vive en la Costa Blanca (tiempo mediterráneo todo el año pero con verano infernal), el pasar unos días de agosto en el fresquito del norte es un regalo y si encima esos días los pasas en familia, el regalo se convierte en premio.

Como para las vacaciones aún queda un queda un ratillo, y tenía que estrenar mi nueva adquisición de Sargadelos (¿¡¿¡os gusta?!?!?!....fue amor a primera vista), he decido hacer mi versión de calamares rebozados, no tan buenos como los de O Druida, pero con materia prima buena algo se parecen….
Ingredientes para 4 personas:

1 kg CALAMARES
1 vaso de AGUA BIEN FRIA
1 sobre de GASEOSA
HARINA
SAL y PIMIENTA
ACEITE para freír

1.- Limpiar los calamares, cortarlos en rodajas y salpimentarlos.

2.- Añadir los sobres de gaseosa y un poco de sal al agua muy fría.

3.- Remover y añadir inmediatamente un par de cucharadas de harina.

4- Con ayuda de unas varillas manuales ir ligando la harina e ir añadiendo cucharadas de harina hasta obtener una masa ligera.

5.- Introducir los calamares en masa y rebozarlos bien.

6.- Con un tenedor ir cogiendo aros de calamar para introducirlos uno a uno en aceite bien caliente.

7.- Cuando estén uniformemente dorados retirar de aceite y escurrir el exceso de grasa colocándolos sobre papel absorbente o en un colador grande colocado sobre un bol para que el aceite se vaya escurriendo.

TRUQILLO: 

Si los calamares no son de primera y piensas que van a salir duritos, lo mejor es limpiarlos y añadirles ½ cucharadita de bicarbonato, distribuirlo bien por todo los calamares y dejarlos reposar en un recipiente cerrado en la nevera unas 4 horas, o del noche anterior.

Cuando se vayan a usar LAVARLOS bien.