Me encanta la comida mexicana, mi relación con ella empezó a mis 9 años en un puesto callejero de RD.
 
Mis padres nos solían llevar a comer burritos, tacos y quesadillas….nos poníamos las botas, y una vez probado esos sabores, es imposible que no te acabes enamorando.

Años después, en Estados Unidos, probé “comida mexicana” del Taco Bells…y, como me pasa con el McDonalds y compañía, cuando eres joven y no tienes un duro, pasa, pero cuando las neuronas se te empiezan a poner en su sitio, ni se te ocurre tenerlos en tu listado de restaurantes.

Luego están los restaurantes mexicanos en ciudades europeas - ¡es necesario que le echen tanta salsa, crema y guacamole a todo!- no creo que en las casas mexicanas se coma así de calórico (¿o sí?), no lo sé porque no he ido nunca (uno de mis viajes pendientes), pero cuando lo haga ya os contaré.

De todas maneras, comer en un restaurante mexicano en España es una excelente opción, ya que como dice el refrán;  “a falta de pan….buenas son tortas”.

Hace años (en el 2005) me compré un sencillo  libro de Cocina Mexicana publicado en España en 1995 cuya autora (Montse Clave) empieza la introducción con esta frase: “Este libro pretende ser un introducción a la cocina mexicana fuera de México”, interesante comienzo para lo que buscaba ¿no?.

De este libro he cocinado varias recetas y son infinitamente menos pesadas (digestivamente hablando) que las que se degustan en algunos restaurantes, así que, siendo o no un libro que refleje la realidad de la gastronomía mexicana, a mí me encanta y aquí os dejo una de sus recetas con alguna adaptación mía.
 
Ingredientes para 4 personas:

8-10 TORTILLAS DE MAIZ pequeñas
400g POLLO cocido y deshebrado (ideal del que sobra del cocido, del puchero, o sobras de un asado) especiado con sal, pimienta, cilantro y ajo en polvo.
1  CEBOLLA morada
600g TOMATE sin piel ni pepitas
3 dientes de AJO picados
2-4 CHILES SERRANOS en conserva y sin semillas (o 1-2 naturales sin semillas)
2 cucharadas ACEITE de OLIVA para la salsa
1 taza ACEITE de GIRASOL para freír las tortillas
200ml NATA para la salsa
100ml  NATA semi-montada
100g QUESO TIERNO rayado que funda bien

SAL y PIMIENTA.
 
1.- Triturar el tomate tamizado, la cebolla, el ajo y los chiles.

2.- Freír la mezcla de tomate en las dos cucharadas de aceite, sin parar de remover y evitando que salpique. Incorporar la nata y hervir un par de minutos. Añadir sal y pimienta al gusto.

3.- Calentar el horno a 180ºC.

4.- En un sartén freír ligeramente las tortillas, unos 6 segundos por cada lado, no dejando que estas se doren.

5.- Ir sacando del aceite y colocar las tortitas entre papel de cocina absorbente para retirar todo el exceso de grasa.

6.- Bañar cada tortilla en la salsa de tomate caliente (esta vez yo no lo he hecho así  porque mi hija retira la salsa de tomate porque pica, pero es que tienen que picar).

7.- Rellenar las tortillas con el pollo deshebrado y sazonado y con cebolla bien picadita.

7.- Enrollar las tortillas como si fueran canelones e ir colocándolas en una fuente apta para el horno.

8.- Cubrir con el resto de salsa de tomate, echar la nata semi-montada y el queso rallado.

9.- Hornear durante 10 minutos, hasta que el queso se derrita pero no se dore.

10.- Consumir calientes.