Esta receta la saqué de un programa de televisión que muestra las recetas trending toping de #foodporn entre los foodiegrams.

Traducción: programa televisivo que va a las cocinas donde se hacen los platos calóricos más fotografiados y que son tendencia entre los usuarios aficionados a la gastronomía de Instagram (lo de la traducción es porque aunque seguramente se ha entendido lo que quería decir, sonaba bastante predantillo)

Siempre que veo la tele suelo tener a mano material para anotar, y es que nunca se sabe cuándo vas a necesitar anotar algo.

Así una tarde ñoña de televisión y manta puede convertirse en una fructífera tarde didáctica.

Hasta ahora, el copiar una receta encontrada en el transcurso de un zapping era una prueba de velocidad taquigráfica, memoria y concentración. Pero ahora, con estas televisiones de última generación es una gracia, puedes parar, rebobinar, grabar…..la tecnología mola, pero no sé si nos estarán haciendo un poquito vagos mentales.

Esta receta es una receta ganadora para quien quiera quedar bien. Sus argumentos son variados, presentación espectacular, sabores básicos que casan a la perfección y lo mejor (por lo menos para mi casa), todos podemos disfrutar de la parte “tostadita” de la lasaña sin peleas. 
En el programa no se hablada de cantidades, pero más o menos sería una cosa así:

Ingredientes para 8 personas:

PASTA FRESCA (350g harina + 3 huevos)
½ litro BECHAMEL espesa
½ cuña QUESO PARMESANO
2 bolas QUESO MOZZARELA
½ litro SALSA BOLOÑESA espesa
200g QUESO RICOTTA
100g NATA para montar.
600g SALSA DE TOMATE
HOJAS DE ALBAHACA
PIMIENTA

Tener preparadas todas las salsas:
  • SALSA BECHAMEL:
½ litro LECHE ENTERA
       30g HARINA DE MAIZ
       ½ cucharada MANTEQUILLA
               SAL
       NUEZ MOSCADA recién rallada

-    Diluir la harina de maíz en una pequeña parte de la leche aún a temperatura ambiente.

-    Poner a calentar el resto de la leche junto con la mantequilla, la sal y la nuez moscada. 

-    Cuando la leche esté bien caliente, añadir la harina de maíz disuelta y no dejar de remover a fuego lento hasta que la crema esté espesa.


1.- Una vez hechas las salsas hacer la pasta.

2.-Estirar la pasta y hacer rectángulos de 10x30cm aprox.

3.- Cocer las placas de pasta es agua salada durante unos 4 minutos aproximadamente. Retirar las placas colocarlas sobre un paño limpio y seco para eliminar el excedente de agua.

4.- Precalentar el horno a 190ºC.

5.- Sobre una de las placas extender un par de cucharadas de bechamel y sobre esta parmesano recién rallado y rodajas de mozzarella.
6.- Cubrir la bechamel extendida y los quesos con otra placa de pasta. Y sobre esta segunda placa de pasta extender un par de cucharadas de salsa boloñesa.
 
7.- Enrollar desde la parte más estrecha, dejando la salsa boloñesa dentro.

8.- Una vez obtenidos los rollos, con ayuda de un cuchillo muy afilado, cortar transversalmente.

9.- Colocar los rollos cortados sobre una fuente para el horno en la que previamente se le habrá vertido la salsa de tomate.

10.- Montar la ricota con la nata y verter cucharadas de la mezcla entre los rollos de lasaña.
 
11.- Colocar hojas de albahaca entre los rollos y pimentar al gusto.
 
12.- Hornear hasta que los bordes de pasta estén tostados (40 minutos aproximadamente).








Hace no mucho, no sé muy bien por medio o red social,  apreció ante mis ojos una frase que decía algo así: “la paella valenciana tiene la fama pero los arroces alicantinos son los mejores”.
 
Instintivamente le puse un “like” esbozando una sonrisa (era un red social entonces), y después me paré a pesar (debería ser siempre al revés, pensar antes de actuar, pero alguien tiene que romper las reglas, ¿no?), pues eso, me puse a  pensar y el resultado de mi recorrido mental de los arroces por zonas, corraoboro la afirmación.

La paella valenciana (la políticamente bien hecha) me encanta, pero un buen arroz con conejo, pollo y caracoles, una costra, los arroces caldosos de montaña, o los fantásticos arroces al horno, todos una divinidad.

Llevo unos años probando hacer arroces y me he dado cuenta de la importancia de nabo en el sabor de los arroces al horno. 

Y que es, cuando un arroz al horno triunfa, normalmente tiene un “regusto” a puchero, y el responsable de este sabor, sin dudas es el nabo.

No sé porque no pasa lo mismo  con la chirivía, debe ser que esta tiene un sabor con menos personalidad, digo yo, tendré que hacer un prueba….

En casa aún no hemos llegado al punto comerlo el nabo solo, pero hemos llegado a preciar su sabor, de manera que,  cuando lo introduzco en un arroz o una olleta, lo hago en trocito muy pequeños (unos 0,5 cm3 más o menos) un tamaño que haga que disimule su presencia cuando se come con arroz (arroz al horno) o con alubias (olleta).
 
Notas de la receta: Si no te apetece ponerte a ablandar garbanzos, hay garbanzos cocidos de bote estupendos.

Si optas por la opción de usar garbanzos cocidos, cuece los nabos ya cortados en el agua indicada en la receta y cuando los trocitos de nabo ya no estén duros (tienen que estar blandos pero sin deshacerse), vuelca los garbanzos con el líquido de conserva incluido en la olla de los nabos, dale un par de vueltas. Con ayuda de un colador separar nabos y garbanzos del líquido, y este líquido es el que usaremos para hidratar el arroz.

Nota de la nota de la receta: Usar o no el líquido de las conservas.

Yo normalmente los uso, su consumo es totalmente inocuo, es más, si el gremio conservero lo llama “liquido de gobierno”, es que se trata de un elemento importante del proceso, así que no hay motivo para deshacernos de él.
 
Este líquido solo lo que aporta es sal, y la espuma es resultado de los tensoactivos del líquido, son los mismitos tensoactivos del vino cuando lo vertemos en el vaso a una cierta distancia….y no por ello he visto a la gente tirar el contenido de la copa por el fregadero, hace una espumita en la copa, que en el caso de los garbanzos persiste un poco más que la espuma de vino, pero el principio en ambos casos es el mismo.
 
Ingredientes para 4 personas:

100g GARBANZOS crudos (300g si son cocidos)
2 NABOS
2 BLANQUETS
100g PANCETA (bacon)
1 cabeza de AJOS
1 TOMATE  maduro
400g ARROZ
½ cucharadita PIMENTON
100mg AZAFRAN (1 sobre)
120ml ACEITE oliva
640 ml AGUA (cocción garbanzos + agua)
SAL

1.- La noche anterior hidratar los garbanzos.

2.- Cocer los garbanzos junto con los nabos. Cuando los garbanzos estén cocidos, retirar los nabos y cortarlos a trocitos. Colar los garbanzos reservando el agua de la cocción.

3.- Precalentar el horno a 200ºC.

4.- En una cazuela, freír en aceite a juego medio, los ajos (cabeza tortada transversalmente), el blanquet (sin tripa y a trocitos) y el bacon cortado.
 
5.- Una vez las carnes hayan cogido color, retirar los ajos y reservar la mitad de la cabeza que está unida.
 
6.- Añadir los garbanzos, los nabos cortados y el tomate rallado. Dar un par de vueltas y sofreír un par de minutos, hasta que el agua del tomate se evapore.
7.- Añadir el arroz, el pimentón y el azafrán.
 
8.- Sofreír removiendo para que el arroz se impregne del aceite.
9.- Añadir el líquido de cocción de los garbanzos y los nabos completada con agua hasta obtener la cantidad indicada. Remover suavemente y rectificar la sal. Colocar la media cabeza de ajos reservada en el centro de la olla.
10.- Introducir en el horno. Y hornear unos 17 minutos. Retirar del horno y dejar reposar antes de servir.


















Este es mi descubrimiento del 2017, ha desbancado todas mis salsas de tomate frito…..y precisamente, en esta receta no se fríe nada, ¿quizás es ese el secreto?

Ideal, para pasta, pizza, con arroz blanco….todo un básico.
El toque de albahaca es sensacional, menos mal que ya es fácil de encontrar estas aromáticas hojas sin recurrir a la versión seca y triturada.

En la receta original de “La Cuchara de Plata” indica que se puede hacer con tomates naturales pelados y sin semillas (yi usi un kilo de tomates muy maduros).

La primera vez que hice la receta, traté de hacerla lo más natural posible, escaldando los tomates para pelarlos y quitarle las pepitas, nos encantó el resultado y surgió nuestro "amor a primera vista".

Ahora bien, la realidad impera, y cuando vi que volcando una lata de tomates del supermercado me ahorraba más tiempo con resultado parecida, volví a caer en la rutina de los estabilizantes y conservantes, pero...¿qué le vamos a hacer?

Siempre que puedo intento hacerla con tomates naturales y en este caso, la sal, que omito cuando la hago con tomates enlatados, es necesaria.

Ingredientes para 4 personas:

1 lata de TOMATES PELADOS (800g)
2 cucharaditas AZÚCAR
1 pizca de SAL (aunque no le hace mucha falta)
4 dientes de AJO picados
2 cucharadas de ACEITE DE OLIVA
10 hojas de ALBAHACA desmenuzadas

1.- Poner los tomates (tomates y jugo, si son en lata) en un cazo de base gruesa. Añadir el azúcar, el ajo y la sal.
2.- Tapar el cazo y cocer a fuego lento durante 30 minutos SIN REMOVER. El tiempo depende del agua que suelten los tomates.
3.- Chafar los tomates con una cuchara de madera y cocerlos 15 minutos más. (La cocción extra solo si se han usado tomates en lata)
 
4.- Retirar el cazo del fuego y dejar enfriar la salsa.

5.- Añadir el aceite y la albahaca desmenuzada.