Bueno, realmente se trata de unas barritas de chocolate que hace Peggy Porschen y que nunca pensé me iban a gustar tanto.
 
Mentira, sí sabía que me iban a gustar, como todas los productos de esta chef pastelera….una receta facilona y resultona.

Ya hace un año de mi último viaje a Londres y fue en ese viaje donde se juntaron los astros para ir a visitar su rosada pastelería.

La pastelería, un bomboncito de esquina hiperdecorada acorde con la delicadeza de sus pasteles, es lo más parecido a tomar café dentro de un cuento de princesitas.

Lo que más me ha gustado fue la perfección del corte de las raciones de los layer cakes, qué perfección!

Objetivamente los pasteles tienen un precio excesivo, pero imposible resistirse a probar alguno si eres fan de sus libros como yo. El sabor......pues eso, muy inglés.
Ingredientes:

200g  MANTEQUILLA ablandada
600g CHOCOLATE NEGRO
6 cucharadas MELAZA DORADA
290 g PASTAS de mantequilla picadas gruesas
75g PISTACHOS
150g AVELLANAS, tostadas y partidas
90g MALVAVISCOS pequeños rosas y blancos.

1.- Forrar un molde de 20x20cm con papel de hornear.

2.- En un bol de plástico derretir en el microondas, la mantequilla, el chocolate y la melaza.

3.- En un cuenco mezclar las pastas, los frutos secos y los malvaviscos.

4.- Verter el chocolate sobre los ingredientes secos y remover bien.

5.- Echar la mezcla en el molde y extender bien con una espátula.

6.- Refrigerar astas que esté firme y cortar.





Otra vez me declaro públicamente fan incondicional del programa “Fogones Tradicionales” de Canal Cocina.
 
Y esta es otra de las fantásticas recetas que con tanto cariño nos ha explicado Antonio, que junto a sus colegas, Manolo y Agustín, que le ayudaron con el fuego y los peroles, han hecho que me animara a hacer la receta.

Antonio nos ha deleitado con un gazpacho, de esos que cuando ves los ingredientes predices un resultado espectacular.

Entre los ingredientes a destacar están, la PEBRELLA, y esas TORTAS de harina que sólo verlas ya sabes que es imposible fallar…….pido por favor que me lleven donde hacen estas tortas….he intentado hacerlas, el resultado ha sido un éxito…ahora bien, quiero hacer las mismas del programa. 

Igual tendré que darme un vueltecica por La Font de la Figuera para ver si un alma caritativa me enseña cómo las hace…..ahí lo dejo.

Las tortas en cuestión eran finas, flexibles y poco hechas, compuestas solamente de agua, sal y harina y lo que más me gustó, a parte de su apariencia, es su tamaño….eran enormes y una de las razones es porque una de ellas la usan para servir el gazpacho en la mesa a modo de fuente.
Colocan una gran torta casi rectangular en la mesa y para que el caldo no desborde, ponen ramas de romero fresco debajo de los bordes de la torta para que estos suban y contengan el líquido…..todo un puntazo rústico imposible de no imitar.

En cuanto a la pebrella, después de 20 años viviendo por la zona de montaña de Alicante, es normal que ya no pueda vivir sin ella, este tomillo con apariencia de orégano es una pasada, enamora a cualquiera…el gazpacho de esta zona tiene que saber si o si a ella. Un imprescindible.
 
Ingredientes para 8 personas:
½ POLLO en trozos
½ CONEJO en trozos
1 HÍGADO de conejo
SAL
PIMIENTA
ACEITE DE OLIVA
1 cabeza AJO
2 dientes AJO
1 ramillete PEREJIL
1 CEBOLLA grande picada
¾ late TOMATE TRITURADO
300g SETAS (“orelletes” o seta ostra)
3 hojas LAUREL
1 puñado PEBRELLA
3 ½ AGUA
TORTAS PARA GAZPACHOS

1.- Salpimentar el pollo y el conejo. En una olla grande sofreír la carne en aceite de oliva hasta que los trozo estén bien dorados.

2.- Retirar la carne del aceite y colocar todo los trozos excepto el hígado en una olla con el agua, la cabeza de ajos, el laurel y la pebrella. Hervir durante ¾ de hora. 

3.-Hacer la MAJADA: hígado frito, 2 dientes de ajo y el perejil todo picado. Machacar en un mortero. Reservar la pasta resultante en el mismo mortero. Diluir la majada con ayuda del caldo resultante del proceso del paso anterior.

4.- En el aceite de freír las carnes sofreír la cebolla picada durante 3 minutos.

5.- Añadir el tomate triturado y sofreír hasta que se haya evaporado su agua.

6.- Añadir la setas en trozos grandes previamente salpimentadas y sofreír unos 5 minutos más.

7.-En el sofrito de tomate y setas, sofreír ligeramente los trozos de torta (“gazpachos”), añadir el caldo de las carnes sin la carne ni el ajo. 

8.- Cocer unos 10 minutos removiendo suavemente.

9- Añadir la carne, bajar el fuego. Cocer 5 minutos más.

10.- Añadir la majada, cocer 2 minutillos más. Se puede poner una ramita de romero fresco para aromatizar antes de servir.

Notas:
-          Servir enseguida y no dejar que se quede pegajoso.

-          De postre puedes usar la torta que ha hecho de fuente de servicio y que está impregnada con el caldo. Añadirle un poco de miel enrollarla…y voilà, a mí me chifla!





Si, si, después de la zanahoria poco iba a tardar en usar otro vegetal para un bizcocho, y la afortunada ha sido la inigualable y a veces poco valorada remolacha.

En este bizcocho desaparece el sabor original del ingrediente estrella por el efecto del chocolate…..pero la verdad es que no importa mucho porque está impresionante, es súper esponjoso y húmedo.

Así que, aunque no sabe para nada a remolacha (una pena) es un pedazo de recetón.

Igual modificando algo de allí y de acá consigo que aparezca ese intenso sabor a tierra del tubérculo rojo que me encanta.
 
Ingredientes secos:
2 tazas HARINA
¾ taza CACAO EN POLVO
1 ½ taza AZÚCAR
1 cucharadita SAL
1 cucharadita LEVADURA
½ cucharadita BICARBONATO

Ingredientes húmedos:
¾ taza MANTEQUILLA derretida
2 HUEVOS batidos
1 cucharadita VAINILLA
¾ taza REMOLACHA rallada (1 ud)
1 ¼ taza AGUA caliente.

1.- Precalentar el horno a 180ºC. Engrasar y enharinar un molde desmoldable de 20 cm de diámetro.

2.- Tamizar todos los ingredientes secos en bol grande.

3.- Añadir los ingredientes húmedos a  los secos y mezclar bien.


4.- Hornear durante 50 minutos.

No necesariamente los platos de pescado deben ser aburridos.
 
Cuando la materia prima no es de primera, es decir, no tenemos una lubina “salvaje” o una dorada resultado de la pesca de unos amiguetes…..entonces es el momento de improvisar.

Y para darle un giro de sabor a los platos, nada como uno de mis chefs favoritos, Jame Oliver y su manera de cocinar “guarrera” y express. 

Lo he acompañado con “patatillas” fritas caseras cortadas con una mandolina para compensar la reacción de los niños cuando les pusiera la fuente en la mesa.

Mis hijos como la mayoría de los niños no son fans del pescado, pero afortunadamente les he acostumbrado a sabores como el jengibre y otras hierbas lo que se les hace más llevadero.

En este caso al ser muy visible la pasta con la cebolla y el jengibre se la he tenido que retirar, pero el sabor ya se ha impregnado por los cortes que le hemos realizamos al pescado obteniendo mucho sabor sin hacerle ascos por la pasta de encima.

Ingredientes para 4 personas:

2 DORADAS grandes
1 trozo JENGIBRE de unos 5 cm
2 dientes AJO
1 cucharadita HIERBA DE LIMÓN en polvo (a falta de fresca)
1 CEBOLLA mediana
3 cucharadas SALSA SOJA
1 cucharada SALSA PESCADO
ACEITE DE SÉSAMO
1 LIMÓN (o 2 limas)
CILANTRO FRESCO
2 vasos AGUA HIRVIENDO
SAL y PIMIENTA

1.- Limpiar bien el pescado eliminando las escamas y realizar unos 5 cortes por cada lado llegado hasta la espina y salpimentar las piezas.

2.- Colocar el pescado en una  fuente refractaria y añadir el agua hirviendo. Tapar bien sellando los bordes de la fuente con papel de aluminio. Cocer en el horno precalentado a 180ºC durante unos 15 minutos.

3.-Con ayuda de una cuchara rascar la piel de jengibre para pelarlo, pelar también el ajo, la cebolla y junto con la hierba de limón, las salsas y el jugo de limón,  triturar todo en un robot de cocina o trituradora hasta obtener una pasta homogénea.

4.- Destapar el pescado, verter un poco del líquido de cocción sobre la pasta triturada para desligarla un poco.

5.-Verter la pasta por ambas partes del pescado y rociar con un poco de aceite de sésamo.

6.-Hornear otra vez, ahora sin tapar, durante 15 minutos más.

5.- Sacar el pescado del horno y esparcir cilantro fresco picado por encima.