Cuando alguien te da una receta es un regalo.
 
Pero cuando esa receta está escrita a mano, y  en un papelito cualquiera (como una papeleta de lotería por ejemplo, jiji), ya no es un regalo, es un TESORO.

Así que lo aquí os dejo hoy es un tesoro que tenía desde hace un año y que en esta semana de me-quedo-en-casa-que-hace-un-frío-que-pela, he decido probar.

Fácil, jugosa, clásica y fantástica.

Así que os recomiendo probarla ¡ya!

Que cuando una receta viene de la madre de una amiga, que como yo está en los fabulosos 40 y ….,  y la recetita es del tipo: “mi madre lleva toda vida haciéndola” (y hablamos de unos cuantos años…), la receta, NO FALLA.
Así que gracias a las CRISTINAS (madre e hija) por darme un tesoro. Muac.
Mezclar los ingredientes, no hace falta ni robt de cocina ni varillas eléctricas ni nada de eso....puedes mezclarlo hasta con un tenedor.

Yo los he mezaclado en este orden con ayuda de las varillas:

Precalentar el horno a 180ºC sin aire.

- Batir los huevos
-Añadir el azúcar y batir un poquito más.
- Pelar la manaza y rallarla fina. Rallar tambien la piel de un limón. Añadir ambas ralladuras a la mezcla.
- Tamizar la harina junto con la levadura y la canela.
- A la mezcla de huevo y azúcar añadir en tandas alternas la harina y la leche mezclado bien en cada tanda.
- Finalmente añadir el aceite y mezclar hasta que esté el aceite bien integrado.

En un abandeja de latón o "llanda" poner una hoja de papel de hornear, verter la masa y expolvorear sobre ella un poco de azúcar extra para que haga "costra" en la superficie.

Duración cocción: 45 minutos aprox.