Lo de la predilección de una determinada marca para un artículo deportivo, en mi opinión es totalmente subjetivo.
 
¿Realmente es que la más se adapta a tus necesidades?...posiblemente NO.

Pero, aquí lo importante es el feeling, te lo aseguro. 

Yo para tenis usaba Head hasta que “heredé” de mi marido su raqueta Wilson (me encanta) y os aseguro que no es la más conveniente para mí, pesa bastante  y tiene un tamaño de empuñadura que no me va muy bien…..pero, ¿la cambio?, nooooo!!!!!!.......vamos, que antes se me hace una muñeca de acero que cambiar la raqueta mi raqueta. Y cuando tenga que hacerlo segurísimo que será por otra Wilson.
 
Y, ¿por qué me gusta? Ni idea.

Cuando jugaba a Voley adoraba las pelotas Mikasa, mi raquetero es Babolat….lo único Wilson fue mi primera pala de padel (miento, la segunda, la primera –como buen hijo de vecino- era de Artengo) negra y con la “W” rosa…más bonica….ahora me encanta la Nox que tengo.

En resumen, para mí y para Víctor (el amigo de mi hijo) en tenis, Wilson. Y por eso la tarta de su cumple la quería así.









Cada vez que hago Fish n Chips en casa me acuerdo muchísimo del libro/película “Las Cenizas de Ángela”.

En esta novela autobiográfica se narran las penurias que pasó el autor cuando se fue a vivir a Irlanda cuando era niño.

La novela es durilla, pero hermosa.….la imagen del periódico grasiento con los fish and chips en el interior, para mi, icónica.

En este libro los fish and chips representan el hambre (cuando le roba a un borracho la comida), el consuelo (tras enterrar a su hermano pequeño), el paraíso (donde hay montones de pescado, patatas fritas y caramelo)….vamos!!!  cómo no deben de estar buenos?!?!?!?!

Afortunadamente ni nosotros ni nuestros hijos  hemos pasado hambre pero sí apreciamos la jugosidad de esta forma de cocinar el pescado.
Si nunca has probado este típico plato británico, no esperes a ir a las islas y prepáralo en casa.

Estuve probando recetas, con cerveza, huevo…..pero finalmente en mi familia hemos adoptado al siguiente, a mis hijos les encanta.

Los ingredientes secos los varío a mi antojo, a veces no le hecho nada “verde” y otras, lo que primero que pillo. Pero aquí os dejo esta combinación que nunca falla.

Ingredientes:
BACALAO FRESCO sin piel ni espinas (usarlo fresco, si lo congelas no sirve para nada)
LECHE
SAL
PIMIENTA
ACEITE para freír

Ingredientes para el Rebozado:
2 tazas HARINA
2 cucharaditas SAL
1 cucharadita  PIMIENTA BLANCA
1 cucharadita MOSTAZA EN POLVO
1 cucharadita  LAUREL EN POLVO (opcional)
1 cucharadita  AJO EN POLVO
1 cucharadita  CEBOLLA EN POLVO
2 tazas de AGUA FRÍA

Colocar unas horas antes los trozos de bacalao sazonados con sal y pimenta en un recipiente hermético.

Cubrir el pescado con leche entera. Tapar y mantener en la nevera. El pescado absorberá la leche prácticamente en su totalidad.
En un recipiente poner todos los ingredientes secos y mezclar.
Añadir el agua (bien, bien fría) y ligar hasta que haga una masa homogénea.
Rebozar los trozos de bacalao en la pasta y freír hasta que estén dorados.
Quitar el exceso de grasa con papel absorbente.
PATATAS FRITAS: Yo para este plato trato de utilizar patata nueva, la lavo muy bien con un estropajo suave y las frío con piel, de esta manera el sabor es más intenso y diferente.
 
Nota: Puedes acompañarlo con salsa tártara, le queda genial.