Seguro que todos tenemos un lugar preferido para sentarnos a ver la tele, para leer, “whasapear”,  hablar por teléfono, jugar con la consola, o simplemente trastear con la Tablet.
A Juan (alias, Noño y tío de mi marido) le pasa lo mismo que a Sheldon Cooper, no es que tenga un lugar específico para él, es que ese lugar de sofá ha adaptado su estructura para lograr una total armonía con su cuerpo, y por ello posiblemente los otros miembros de la casa lo encuentre incómodo y prefieran sentarse en otro lugar.

Así que para su cumpleaños su familia le quiso sorprender con este regalo, una réplica de su sofá y un homenaje a esta simbiosis.
Lo mejor de los preliminares de la tarta fueron las fotos que me mandaron los primos de él en el sofá….a veces una foto vale más que mil palabras.

Es bonito hacer regalos personalizados, y cuando lo planean las personas que más te quieren y te conocen la sorpresa nunca falla.
Noño, me encantó participar en tal original regalo, besos.