Este caldo oscuro es ideal para tenerlo congelado en raciones y poder utilizarlo cuando se necesite.

Es útil como base para salsas, cremas de verduras o simplemente para una sopita de fideos.

Ingredientes:
1kg CASCASAS DE POLLO
4litros AGUA
1 CEBOLLA
1 PUERRO
1 ZANAHORIA
1 RAMA DE APIO
PEREJIL

Colocar los huesos de pollo en una fuente para el horno (la fuente que sea también compatible para cocción en encimera).
Asar los huesos en el horno a 200ºC (sin aire) unos 20 minutos. El sabor e intensidad de este caldo dependerá del color que adquieran los huesos en el tueste, cuanto más tostado más fuerte, pero hay que tenen en cuenta que cuanto más tostado más amargo…así que cuidadín con no pasarse.
Retirar los huesos e introducirlos en una olla grande, desechar la grasa líquida que no queda adherida al fondo (ver esquina izquierda de la imagen de arriba).
 
Echar medio litro de agua en la bandeja en la que se han asado los huesos.
Colocar la fuente sobre el fuego de la cocina (yo uso gas) y llevar el agua a ebullición rascando bien los restos de asado pegados.
Verter el líquido de la bandeja en la olla en la que se hemos puesto los huesos.
Echar las verduras cortadas por la mita y el resto del agua.
Llevar el contenido a ebullición he ir espumando el caldo. Con ayuda de una espátula, retirar y desechar la espuma de la superficie.
Dejar que hierva a fuego lento durante 3 horas (yo uso la olla rápida y sólo cuezo durante 1 hora).

El agua debe de cubrir siempre los ingredientes, por lo que si baja su nivel añadir más. En la olla exprés u olla rápida la evaporación es menor.
Colar el caldo sobre un bol. Escurrir bien el caldito que salgas de los huesos para aprovechar al máximo su sabor.
 
Dejar enfriar el caldo, yo lo tapo y cuando está a temperatura ambiente lo dejo en la nevera toda la noche. Cuando el caldo se enfría se queda gelatinoso.
Sacar de la nevera y retirar la capa superior blanquecina (más grasa).

Como queda bastante gelatinoso (porque se usan muchos huesos), nos facilita el repartirlo en bolsas (yo uso de las pequeñas para bocadillo) y congelarlas en raciones.



En una de las redes sociales leí:

Que celebremos Halloween es como si en Wisconsin bajasen de romería por el Mississipi al Cristo de los Faroles

Pero eso es lo mejor del carácter español…..la capacidad de adopción de cualquier FIESTA….

y aquí va mi aportación a la mezcla de tradiciones, ensaladilla en forma de ojo.

Ensaladilla cubierta con mayonesa y decorada  con aceitunas (verdes y negras) y pimento rojo a tiras.

Si quieres la receta de la ensaladilla picha AQUÍ.


Si vas a Rusia y quieres pedir este plato tendrás que pedir una Ensalada Olivier (nombre dado en honor al chef Lucien Olivier Guillerminav creador de este plato). 

Le pasa algo parecido a la “tortilla española”, o a la “tortilla francesa”, en sus países de origen tienen su nombre propio “tortilla de patatas” y “omelette” respectivamente.

Basada en una  ensalada de patatas cocidas y aderezadas con una vinagreta era el plato estrella del restaurante Hermitage en Moscú.

Como todo lo que gusta, se empezaron a hacer versiones y sustituciones de los 
ingredientes y adoptando cada país los ingredientes locales.

Lo primero que se cargaron fue la carne de venado, por su precio claro, y fue sustituida por carne de pollo, arenque, atún…

Así que después de cruzar los Urales y llegar a la costa mediterránea esta es una de las versiones.

Ingredientes:
3kg PATATAS (posiblemente el único ingrediente de la receta original..jiji)
4 HUEVOS
3 latitas  ATÚN en aceite
2 latitas PIMIENTO MORRÓN. (de 125g cada una)
2 latas ACEITUNAS sin hueso
300g Picadillo VARIANTES (escurridos). Encurtido de pepinillo, zanahorias, vinagre de vino y sal.
500-700 ml MAYONESA.
SAL.

En una olla grande hervir las patatas bien lavadas y con piel. Saben mejor, se deshacen menos y ahorras tiempo al pelarlas.
Yo pongo los huevos a hervir junto con las patatas. Pon las patatas, el agua y encima de las patatas, los huevos.

Cuando las patatas estén hechas (bien blanditas), escurrir el agua y dejar que se enfríen, para luego retirar piel y cascaras sin quemarse las yemas de los dedos.

En un bol grande (si no tienes usar una olla) y echar todos los ingredientes.

Las patatas ya peladas cortadas en dados, el huevo cocido picado, sal (al gusto), atún escurrido (no echar el aceite), pimiento morrón bien picadito, aceitunas sin hueso, los variantes sin el agüilla y por último la mayonesa.
Mezclar bien y rectificar de sal.

Conservar en la nevera y a poder ser, servir fresquita.
Para servir raciones puedes ayudarte con lo de hacer bolas de helado.



Esto es una tarta express, y es que me la pidieron con un día de antelación (yo aquí pondría unos cuantos emoticonos del muñequito azulado gritando), fue una sorpresa de un compañero de trabajo a su hija Paola, así que me puse rapidamente manos a la obra y voilá.

¿Qué hacía yo a los 15 años?.....pues volvíamos a vivir en España, y aquí eso de los quince es solo un cumpleaños más pero en vez de tener una pomposa fiesta de quinceañera tuve un viaje espectacular.
Mi hermana Raquel y yo estuvimos con mis primos 2 meses en New York.

Mis primos, igual que nostras, también acababan de irse de RD, y es que aparte de empezar una vida nueva en países distintos, teníamos otras cosas en común. Nuestras madres eran extranjeras (mi madre española y la suya norteamericana), teníamos edades similares, vivíamos a una cuadra de distancia, íbamos al colegio juntos y como sólo contábamos con la familia de nuestros padres (que son hermanos), en navidades y vacaciones coincidíamos si o si.

El álbum de fotos de esas vacaciones no tiene desperdicio, ¿en que pensaba yo cuando tomaba las fotos?, claro, lejos estaba la posibilidad de hacer 2.000 fotos y asegurare que todas y cada una de  ellas se veían, que salíamos bien, y lo más importante, el no tener que imprimir TODOS  los carretes para ver el resultado……menudo pastón.

Lo mejor de ese  álbum es que lo hicimos allí, todos juntos, con recuerdos y anotaciones muy divertidas.

Me acuerdo de todo como si fuera ayer, y es que fueron tantas emociones que son imposibles que se borren de mi memoria:

·        Viajamos solas de Alicante a Nueva York con 15 y 13 años, sin servicio de acompañamiento ni nada parecido, ¡pero si éramos unas pavas!....estoy segura que los chavales  de ahora con esa edad son muchísimos más espabilados.

El viaje de ida nos obsequió con una aventura inolvidable; una descompresión de cabina en mitad del océano Atlántico….menuda historia!!.  A la vuelta cachearon  a mi hermana y no se daban cuenta que era el pasador del pelo, ¿cuántas veces la hicieron pasar por el detector?….uff, ni me acuerdo.

·      ¡¡¡¡Las máquina expendedoras de carritos portamaletas  aceptaban billetes!!!!....uffff….estábamos flipando.

·         Costumbres diferentes: A nadie le importaba cómo ibas vestida o peinada. No como aquí, la moda era llevar polos de Lacoste?...pues, venga! todos con los politos.

·         Idioma: Inglés...no problem, siempre había alguien que hablaba español.

·         Arquitectura: En dos palabras, im-presionante (aún estaban las Torres Gemelas)

·         Lugares y monumentos: New Jersey, Long Island, el metro, la estatua de la libertad…

·         Culturas:
Manhattan-me encantó ver a tanta mujer ajetreada y bien vestida andando con deportivos y tacones en mano…comodidad ante todo.

Brooklyn- ¡cómo me impactó el look de los judíos ortodoxos!

Bronx- descubrí que los tipos con cadenas de oro en el cuello, chándal y actitud chulesca no eran así solo para salir en la tele a cantar....eran así todo el rato.

Queens-mezcla bestial de culturas, me encanta, además era en Flushing donde mis primos vivían.

Inolvidable su gastronomía, todas esas “cochinadas” que salen en las pelis; pizzas con chorreante queso, palomitas a las que echaban una mantequilla líquida y transparente (¿en verdad eso es mantequilla?), helado con refresco o Ice Cream Soda (aggg..no me gusto nada), perritos calientes con to’ lo que había, Cherry Coke….¡vamos! que engordé lo menos 5 kilos.

Comimos en cadenas famosas de restaurantes de comida Americana y Tex-Mex como  T.G.I. Friday’s o Taco Bell, todo un “lujo”, y es que en esa época la única cadena que conocíamos era Burguer King.

En definitiva, después de este viaje, ¿quién quiere una fiesta?

Desde aquí doy gracias a mis padres por darme la oportunidad de que mis 15 fueran tan inolvidables. 
Muac
(aquí va otro emoticono, el del besito con corazón).