En 1903, en un garaje de Milwaukee dos amigos apellidados Harley y Davidson  crearon una motocicleta de competición  utilizando sus propios diseños y lo que vino después es historia.
Los amantes de estas motos dicen que no se trata de una marca, sino de un concepto. Son un poco caras porque no son de plástico y cada una de ellas es única y especial.

Para muchos, Harley-Davidson transmite un espíritu violento y sofisticado,  una combinación perfecta de poder, elegancia y adrenalina que hace que sean el centro de atención cuando circulan por la calzada.

Dunia sorprendió a su marido Rafa con esta explosiva tarta.

Y a mí, que las motos ni fu ni fa, cuando recibí las fotos por whatsapp del artefacto en cuestión se me pusieron los ojos como platos, os aseguro que es chulísima.
¿Cómo podría reproducirla?...¡Imposible!, así que opté por que la tarta hiciera referencia al tema de la marca haciéndole así un guiño con el nombre, sustituyendo “David” por Rafa.









El tema elegido para la fiesta de comunión de mi hijo Félix fue el “globo terráqueo”, y es que desde pequeño le encanta todo lo relacionado con los atlas y los mapamundi.
Celebramos la comunión el fin de semana después de acabar las clases y de esta manera nos aseguramos que pudieran venir todos sus amigos, y es que claro, resultaba casi una misión imposible lograr compaginar agendas en el mes de comuniones.

Hizo un día caluroso, por lo que la piscina fue el elemento clave de la fiesta. Y el atuendo principal, el bañador.

Mi hijo vestía la nueva camiseta del Barça que le acaban de regalar, bañador y chanclas, más cómodos imposibles.
Alquilamos en el Club de Campo de Elche un par de pistas de tenis y otra de futbito para que los niños se “desahogaran” un poco y evitar que hicieran mucho el cabra en la piscina.

Pero cualquier intento de agotarlos era inútil, los niños de 9 años NO se agotan, así que cuando los mandábamos salir de la piscina (porque estaban arrugados como pasas) inmediatamente improvisaban otra diversión.

Cuando elegí los colores de la mesa, azul y verde, no pensé e iba a quedar tan bien con el entorno. La verdad que el color del cielo y la claridad que ofrece la costa mediterránea en un día despejado es impresionante.
Pusimos un par de carpas extras al lado de la piscina, mi padre hizo arroz para los niños (en Elche cuando se dice “arroz” es paella de conejo y caracoles), entre lo buena que le salen las paellas y el hambre que tenían los niños, fue todo un éxito.
Los mayores comimos tipo buffet, un fresquísimo gazpacho, las espectaculares y famosísimas empanadillas de mi madre, cerdo al horno, ensaladilla, etc…… y de postres fruta del tiempo y helados.

La mesa dulce la pusimos para merendar, así que después del café, pastas y chocolate……. más sesión de piscina y juegos…..como no.

En la mesa dulce habían galletas decoradas, gelatina con yogur, bocadillos de Nocilla, cantidades ingentes de palomitas de maíz (casi nos cargamos el microondas) y chuches.

El puntazo lo puso la mini-fuente de chocolate con cake pops, nubes y fresas. Tuvimos que reponer tres veces el chocolate (la fuente se nos quedó corta),”cayeron” 4 docenas de  bizcochitos y 2 kilos de fresas, y eso que la gente se reservaba para la tarta.

Ahora hablemos de la tarta, yo, amante de las típicas tartas de comunión blancas y ñoñas, tenía que encontrar la manera de integrar una tarta típica de comunión en una mesa veraniega. Así que opte por algo muy sencillo.

La tarta estaba cubierta de fondant y adornada con cintas de raso verde, imágenes del recordatorio hecho por mi prima y coronada con el muñeco de la tarta que nos dieron en el restaurante donde comimos la familia el día de la comunión, (es de mencionar la exquisitez tanto de la carta como en el servicio del Rte. L’Escaleta en Cocentaina, disfrutamos muchísimo con la comida y de la tranquilidad en el privado del restaurante).

Me encanto poder vincular el muñequito de la tarta del restaurante con la tarta de la fiesta con los amigos, el muñeco llevaba el mismo traje que el niño, ¿casualidad?..¿o es que tienen diferentes modelos y cuando ven cómo va el niño eligen el más adecuado?….mmmmhhhh…..me quedé con las ganas de preguntarlo ya que dieron en el clavo.

Otro detalle para recordar el motivo de la fiesta es la foto situada a los pies de la tarta, es la preferida de Félix del álbum realizado por Toni Miranda, cuando vio la foto por primera vez se le iluminó la cara y no paraba de mirarla y sonreir (era como amor a primera vista), y es que este fotógrafo nos ha llegado al corazón con su trabajo.

Gracias Toni por plasmar la belleza de mis hijos, nunca pensé que me emocionaría tanto al ver las fotos.

La familia y mis amigas nos quedamos hasta las once de la noche porque aún teníamos fuerzas para cenar tranquilamente embutido con pan a la brasa y así comentar las anécdotas del día.

Gracias a los “chefs” (papi y mami), gracias al servicio de catering (familia y amigos). Gracias a tod@s por hacer de este día un día inolvidable.

Un día redondo, esférico y achatado por los polos.