Definitivamente este recién acabado 2013 fue un año de cromos Pokemon….bueno, otra vez, porque esto es como los cuadros escoceses, cada dos años vuelven a estar de moda.
Así, en pleno furor de cromos Pokemon, empezamos a preparar el cumple, lo que hizo que elección de la temática por parte de los cumpleaños fuera rápida y unánime.

La mesa está compuesta por cupcakes, refresco rojo, gusanitos, nubes y chupachups de pica-pica.
Cada cupcake estaba decorado con un pokemon diferente, por lo que cada niño ya tenía elegido el suyo antes de los postres.
Los cupcakes eran de bizcocho de vainilla rellenos de crema de chococolate y praliné de avellanas y cubiertos con nata montada.
He elegido la nata montada porque a pesar de ser un cubierta muy delicada (por su consistencia y mala reacción al calor) es el sabor preferido de mi hijo, además, las gélidas temperaturas del pasado diciembre favorecían su conservación......en este caso e frío fue nuestro aliado.

Cada niño tenía una mini tarta cubierta con fondant con el Pokemon preferido de cada uno.
Las galletas en forma de pokeballs estaban decoradas con glasa.
Esta mesas dulce era el postre después que una tremenda hamburguesa con patatas fritas que nos sirvió el Restaurante Club de Tenis Muro

Es la segunda vez que elijo este lugar para celebrar los cumpleaños de mis hijos, y es que cuenta con una vistas y tranquilidad espectaculares.
El paisaje, el aire puro, la tranquilidad y el trato familiar de sus dueños, hacen que se convierta en una opción perfecta para ir con los peques….la verdad es que ahí no te enteras de que te los has llevado…jeje.


Ahhh…..y que decir de sus bocatas y su pericana!!!. El bar tiene una singular carta de bocadillos con nombres de tenistas, mi  preferido es el “Nadal”, todos están hechos con un crujientísimo pan del día y además de estar jugosos, están calentitos como a mí me gustan. 

Elena, Mª José, Salva y Jordi, Gracias



Si quieres ver más de Pokemon pincha aquí, o aquí.




Quién me diría a mí, en 1989, cuando hice mi primera manualidad de estas tortugas, que en pleno 2014 seguirían estando presentes en la programación infantil.
Recuerdo perfectamente cómo les hice a mis primos John y Michael unas camisetas pintadas a mano alzada durante mis vacaciones de 2 meses en Nueva York.
Aún tengo guardadas las plantillas, hechas a lápiz y mano alzada…¿no habían fotocopiadoras?, supongo que con el tiempo libre que teníamos no importaba.

Después de tener dibujada la plantilla y con ayuda del muy usado “papel carbón”, (ufffff....creo que la mención del empleo de este instrumento también delata mi edad), pinté las camisetas con pinturas para tela que eran toda una novedad para mí y a un precio razonable.

Así que veinticinco años después, seguimos viendo a las Tortugas Ninja Mutantes por el sistema de alcantarillado de Nueva York.

Si quieres ver otra tarta de las Tortugas Ninja Pincha aquí.





Me encanta planear mesas dulces, y en este caso al tratarse de unas de las pelis que más he visto, bueno, después de las de Jane Austen, me resultó fácil los elementos a elegir.

La parte que más me gustó del montaje fue la de la elaboración del fondo, que emula el fresco que Rapunzel pintaba a escondidas en la Torre en la cual vivía encerrada.
Hice unas mini hamburguesas con el logo de la taberna “El Patito Frito”, extraña traducción del original “The Snuggly Duckling”  cuyo significado es “El Patito Acurrucado”……. deberíamos estar ya acostumbrados a las extrañas traducciones que hacen cuando las doblan al español….pero así no se pierden las costumbres.
Mi madre hizo sus espectaculares empanadillas pero las fotos las hicimos antes de que llegarán (por eso hay una fuente vacía), y es que estaban en proceso para que llegaran calentitas. De todas maneras…así llegaron….así desaparecieron.

Nota: Mamá no  puedes hacerla tan buenas, sino te van a conocer como mamá-empanadilla. (La gente cuando sabe que viene mi madre, lo primero que preguntan es si va traer “algo”...jeje)

La mesa también tenía sándwiches de Nocilla (no renuncio al clásico español), chupa-chups de los de dejaban la lengua azul, zumos de piña y agua.
La tarta de dos pisos lleva la torre que conservé del anterior cumpleaños de Maya, azúcar en estado puro, por lo que estaba intacta  lo que agilizó todo. Esta vez la torre fue destrozada, lo primero en devorarse fueron las tejas y las flores, así que, adiós torre.

También hice un surtido de galletas de enredados de cuatro modelos.
Las banderas del sol, la flor mágica, la corona de la princesa perdida y Pascal, el camaleón amigo de Rapunzel.
Las trenzas postizas  las hicimos mi hermana, la madrina de la cumpleañera y yo durante una de esas super-sobremesas dominicales que solemos hacer. La verdad es que fue un detalle que les gustó tanto a las niñas como a las madres.
El cumpleaños lo hicimos en el Club de Tenis  La Plana en Muro de Alcoy, en el cual somos socios y pasamos mucho de nuestro tiempo libre allí. Tiene un ubicación en la que se puede disfrutar de una tranquilidad y vistas especiales.


Desde aquí quisiera agradecer  al Club por prestarnos las instalaciones y disfrutar de un soleado día en este frío noviembre. Lo pasamos genial.

Surtido de galletas decoradas inspiradas en la película Enredados.