Esta receta es del fabuloso libro de Peggy Porschen “Boutique de la Pastelería”,  son de esos libros que sólo con las fotos ya estás servido.

Aunque me he comprado libros de cocina exclusivamente por sus fotos (seguro que alguno de vosotros también lo habéis hecho), este no es el caso, las recetas son increiblemente sencillas y ofrecen un gratificante resultado.

La receta es del “Pastel Victoria Fabuloso”.
 
Hubiera querido hacer el “Pastel de Bayas”del mismo libro, pero ante la dificultad de obtener la <<confitura de bayas veraniegas de Peggy>>, tal y como indica la receta, he tenido que conformarme con la de frambuesas del supermercado y elegir otro pastel, y es que no me quería quedar con la duda de si las bayas eran o no veraniegas.
Ingredientes:

300g MANTEQUILLA a temperatura ambiente
300g AZÚCAR GLASS
Una pizca de SAL
Las semillas de 1 VAINA DE VAINILLA
3 cucharadas de CONFITURA DE FRAMBUESA

Poner la mantequilla, el azúcar, las semillas de vainilla y la sal en un cuenco mezclador y batir hasta que la preparación esté pálida y esponjosa.

Añadir la confitura a la mezcla y remover hasta que estén bien ligados.
 
Montaje del pastel:

Dividir horizontalmente un bizcocho redondo de 15cm de diámetro en tres partes. 

Impregnar las capas con almibar.

Poner 2 capas de crema de mantequilla entre las tres partes de bizcocho usando 1/3 de la misma.

Con el resto de la crema, cubrir la superficie y los lados del pastel.
 
Decoración:

Usando una plantilla centrada sobre la superficie del pastel ya recubierto, espolvorear generosamente cacao en polvo.

Levantar con cuidado la plantilla para mostrar el dibujo adamascado.

Con ayuda de una boquilla rizada y otra lisa hacer las filigranas de los laterales.