Me encanta planear mesas dulces, y en este caso al tratarse de unas de las pelis que más he visto, bueno, después de las de Jane Austen, me resultó fácil los elementos a elegir.

La parte que más me gustó del montaje fue la de la elaboración del fondo, que emula el fresco que Rapunzel pintaba a escondidas en la Torre en la cual vivía encerrada.
Hice unas mini hamburguesas con el logo de la taberna “El Patito Frito”, extraña traducción del original “The Snuggly Duckling”  cuyo significado es “El Patito Acurrucado”……. deberíamos estar ya acostumbrados a las extrañas traducciones que hacen cuando las doblan al español….pero así no se pierden las costumbres.
Mi madre hizo sus espectaculares empanadillas pero las fotos las hicimos antes de que llegarán (por eso hay una fuente vacía), y es que estaban en proceso para que llegaran calentitas. De todas maneras…así llegaron….así desaparecieron.

Nota: Mamá no  puedes hacerla tan buenas, sino te van a conocer como mamá-empanadilla. (La gente cuando sabe que viene mi madre, lo primero que preguntan es si va traer “algo”...jeje)

La mesa también tenía sándwiches de Nocilla (no renuncio al clásico español), chupa-chups de los de dejaban la lengua azul, zumos de piña y agua.
La tarta de dos pisos lleva la torre que conservé del anterior cumpleaños de Maya, azúcar en estado puro, por lo que estaba intacta  lo que agilizó todo. Esta vez la torre fue destrozada, lo primero en devorarse fueron las tejas y las flores, así que, adiós torre.

También hice un surtido de galletas de enredados de cuatro modelos.
Las banderas del sol, la flor mágica, la corona de la princesa perdida y Pascal, el camaleón amigo de Rapunzel.
Las trenzas postizas  las hicimos mi hermana, la madrina de la cumpleañera y yo durante una de esas super-sobremesas dominicales que solemos hacer. La verdad es que fue un detalle que les gustó tanto a las niñas como a las madres.
El cumpleaños lo hicimos en el Club de Tenis  La Plana en Muro de Alcoy, en el cual somos socios y pasamos mucho de nuestro tiempo libre allí. Tiene un ubicación en la que se puede disfrutar de una tranquilidad y vistas especiales.


Desde aquí quisiera agradecer  al Club por prestarnos las instalaciones y disfrutar de un soleado día en este frío noviembre. Lo pasamos genial.