Esta es una de las maneras más ricas de comer un bogante, y digo una de ellas, porque la primera es en el inigualable salpicón de mi tía Trini.
 


Me encanta el marisco, y mis tíos Trini y José María lo saben muy bien…a qué si tío?


Así que cada verano se encargan de deleitarme con una super-bandeja de nécoras y hacernos un fantástico salpicón....y es que mi tía cuece el marisco que da gusto (yo creo que tiene un don)…mmmhhh…… esos percebes calentitos…..o unas centollas llenitas de coral…..
Unas navidades mi tío se fue temprano a  la lonja de Vigo a por unos bogantes para un salpicón, bueno….¡¡¡tremendos bichos!!! …con deciros que uno de ellos tenía una pinza tan grande que tuvo que mi tía cocerla aparte, y eso que las ollas eran las de tamaño “XL” para el cocido.

En dos palabras, lo del salpicón de esas navidades fue im-presionante, de hecho por ahí está la foto de mi tío y el “bogavante mutante” inmortalizados antes del sacrificio.
Ingredientes VINAGRETA (para 4 personas)

¼ CEBOLLA MORADA pequeña (o si prefieres una menos fuerte puedes usar cebollas blancas para ensalada)
¼ PIMIENTO ROJO pequeño
6 ACEITUNAS sin hueso
2 HUEVOS DUROS
2 ramitas PEREJIL
¼ vaso VINO BLANCO (yo usé un albariño de O Rosal)
30 ml ACEITE DE OLIVA
10 ml VINAGRE MANZANA
Unas gotitas de LIMÓN
1 pizca SAL

Picar “super-picadito” la cebolla, el pimiento, las aceitunas, los huevos duros y el perejil.

Poner todos los ingredientes en un “tupper” agregar los líquidos y la sal.
Remover y rectificar de lo que prefieras, aquí pones la salsa a tu gusto, el que cocina manda…jeje.

Es mejor dejarla hecha la vinagreta del día anterior, la guardas en la nevera, y a parte de la salsa macerar y quedar más sabrosa, ya la tienes hecha y solo hay que cocer el marisco y si tienes invitados, una cosa menos.



Realmente cuando hablamos de un “bunt cake” nos referimos a un bizcocho con agujero, pero como estaréis de acuerdo conmigo en que queda más “chic” la denominación inglesa, a partir de ahora a este tipo de bizcochos los llamaré así, BUNDT CAKE.
Estos bizcochos ricos en grasas son ideales para tomar un té a media tarde y aguantan días sin dejar de estar igual de sabrosos.

Otra opción es servir este bizcocho de mantequilla como postre acompañado de un zabayón.

Esta receta es un clásico, antiguamente se medían los ingredientes en una balanza de platillos de manera que en uno de los platillos de ponía una cantidad determinada de huevos, y en el otro iban pesando los ingredientes de modo que cada uno de los demás ingredientes  tuvieran el mismo pesos que los huevos.
 
Ingredientes:
300g MANTEQUILLA
300g AZÚCAR GLASS
300g HUEVOS  (4 unidades)
300g HARINA
2 cucharadas de CACAO EN POLVO

Azúcar glass extra para decorar

Batir con la batidora de varillas la mantequilla con el azúcar, hasta que se consiga una textura cremosa y esponjosa.

Separar las clara en un bol y la yemas en otro.

Incorpora a la crema de mantequilla las yemas una a una sin dejar de batir.

Montar la claras a punto de nieve.

A la crema de mantequilla y yemas incorporar la harina poco a poco previamente tamizada.

Una vez tenemos una masa homogénea, introducir las claras montadas también poco a poco, con movimientos suaves para no quitarle aire a la masa.

Cuando la masa  esté otra vez homogénea, separar 1/3  para añadir a esta cantidad dos cucharadas de cacao consiguiendo así una masa chocolateada.

Engrasar un molde con mantequilla y enharinarlo ligeramente para evitar que el bizcocho se pegue en las paredes.

Verter la masa blanca, y luego introducir la de chocolate con ayuda de una manga pastelera. En este caso, al tratarse en un “bundt”, realicé un círculo con la manga e introduje la masa de chocolate haciendo un anillo concéntrico.

Hornear a 190ºC en el horno precalentado durante 50 minutos aprox. (depende de molde utilizado), se sabe si está hecho cuando al introducir en el centro del bizcocho un palito  (p.e. de una broqueta), este sale totalmente limpio.

Desmoldar y una vez frío espolvorear azúcar glass.





Menos mal que cada año los equipos de fútbol cambian de equipación, porque  si no a estas alturas tendría que repetir tarta….
La segunda equipación del Barça lleva los colores de la “senyera”  (bandera catalana), y aunque todos los culés estaban emocionados con esta camiseta, a estas alturas les consta que  ha resultado ser un poquito “gafe”.
 
Pero, cuando uno cumple 40 añitos estas cosas de los colores y las supersticiones empiezan a  repanpinflarte un poco, no?.

Y es que estadísticamente llegamos al ecuador se nuestra vida, y eso es lo importante, pensar en lo que hemos vivido y sobre todo en lo que nos queda por vivir!!!


La anécdota de esta tarta: A Isaac se la regalan sus amigos que es su mayoría son “merengues”…...


.....que linda es la amistad!!!....ALWAYS FRIENDS.