Montar y tener tu propio caballo es un sueño hecho realidad, y si además tus padres te sorprenden con esta tarta, las probabilidad de tener un día redondo son muy altas.

La verdad es que este año ha sido un año muy especial para él, no solo por el cumple ecuestre sino porque hizo la comunión como Sargento Moro.
Me gustaría explicar exactamente en que consiste esto del Sargento Moro y las fiestas de Moros y Cristianos, pero…ufff……no sabría ni por donde empezar, bueno eso sí, sería algo así : “¿Tu sabías que en el s.XIII Alcoy fue reconquistada a los musulmanes en un batalla en la que apareció San Jorge tirando flechas y ayudando a los cristianos?

Supongo que algún día entraré en materia, pero mientras tanto la idea básica es que ese día nuestro cumpleañero ostentaba el máximo cargo infantil del bando moro, y eso para un alcoyano es un gran honor.

Como una imagen vale que más de mil palabras aquí podéis verlo el día de su comunión. (foto realizada por Toni Miranda).
Y si quieres ver un video del día en cuestión, pincha aquí. 

Bueno, volviendo a la tarta, cuando la acabé, mi marido yo tuvimos serias dudas acerca de si el reparto de la tarta  parecería más una autopsia que un cumpleaños feliz…… menos mal que era de café (descafeinado por supuesto), que si llega ser red velvet…no sé si alguien se hubiera atrevido a comerla.
Me encantó hacer los detalles de la tarta y sobre todo poder estrenar el brillo efecto charol en el fondant del ojo, le dió un acabado espectacular.



Seguimos celebrando 40 aniversarios, y esta vez le toca el turno a Desi.

Realmente creo que los 40 son una edad fantástica, sí que es cierto que a esta edad estamos en un punto de madurez ideal, ese punto como cuando los albaricoques están dulces pero no blandos. 

A Desi le gustan los mojitos, así que ¿por qué no hacerle una tarta diferente?
 
Cuando pienso en un mojito pienso en “fiestuqui” con amiguetes, ohhh  siiii!!!!….con resacón incluido.....(bueno, pero sin niños que cuidar al día siguiente).

He estado averiguando el origen de la palabra “mojito” ya que no sé por qué pensé que procedería de la acción de “majar”(machacar). Pero no, el origen del nombre es de los de “porque sí”, un poco aburridillo….

 Así que si dejo volar mi imaginación igual se llama mojito porque activa el “mojo”.

Y no me refiero al  “mojo picón” canario,  sino al mojo del tipo Austin Powers, el líquido responsable de sus destrezas sexuales……y que funciona así.

La tarta era de bizcocho de lima con almíbar de ron  y el  relleno de crema de mojito.  Me gustó mucho la idea de unir aspecto con sabor. 
Felicidades Desi!!!!