Alan practica karate, afición heredada de su madre. Esta me envió fotos para inspirarme y me encantó ver a Alan compitiendo.

La tarta es un tatami (plancha de polietileno usada como suelo), con un símbolo central en color rojo llama Kanku que es el símbolo del Kyokushinkai.

Kyokushinkai: Es un estilo de karate basado en el entrenamiento de dureza y disciplina.
Objetivo: Mejora personal a través del control de la mente y del cuerpo  para obtener así la mayor eficiencia en el combate real....(igual debería practicar este deporte para mejorar en mi trabajo.)
El Kyokushinkai se representa con la caligrafía de la izquierda.





Kyoku….Último(a)
Shin…Verdad/Realidad
Kai…Club/Asociación/Reunión

KyokyShinKai = Sociedad de la Verdad Definitiva


Alan es amigo de mi hijo y coincidiendo con el año de comuniones celebró su noveno cumpleaños  a lo grande.
Lina y Juan, padres de la criatura, montaron una fantástica fiesta en el campo a la que creo que asistimos un centenar de personas (igual exagero,como siempre, pero éramos un montón).

El viernes por la noche hice la tarta y a las 8 de la mañana nos fuimos mi mejor amiga y yo a nuestra imprescindible  cita con el maestro Carlos Valencia …en Valencia, claro. 
Después de una intensa clase de repostería (de la de verdad), nos volvimos a Alcoy.
Llegamos al cumple reventadas (y yo encima sin dormir…menos que yo  no conducía). 

Nada más bajar del coche, nos asaltaron una pandilla de niños en bañador, corriendo, gritando y con pistolas de agua, eran tantos que me costó identificar entre ellos a mi hijo (creo que fue el que más disfrutó de ese momento). Os lo juro que en 2 minutos parecía que me habían tirado vestida a la piscina.

Y así es como hice mi entrada triunfal donde toda la gente ya se estaba acabando la “picaeta”,calada de la cabeza a los pies (soy todo glamour....).

Me comí un riquísimo plato de paella al solecito, logrando así que me dejara de chorrear la ropa. No hay como llegar, darte una "duchita" y que te sirvan la comida...de lujo.

Por cierto Lina, ¡cuánta comida y bebida! estaba todo buenísimo y no nos faltó de nada. Gracias por mimarnos tanto.
 



Se dice a que a los niños les gustan tanto los monstruos porque tienen super-poderes.  Les gustaría verse invencibles como ellos y no sentirse indefensos y tan dependientes de los adultos. 

Y de los monstruos con más aceptación son los de estilo  mutante como en es el caso de estas muñecas que llevan pinchos por todas partes, dentaduras raritas, pelos estrafalarios y tacones de vértigo….vaya por  Dios! …Mira por donde después de describirlas no se ven tan monstruosas y mutantes….hay alguna que otra  tribu urbana que podría encajar perfectamente.


Esta tarta era para tres amigas, Ana, Marta y Mar. Como ninguna es más que otra decidí este diseño. Un ladito para cada una, para que cada una  tuviera su trocito protagonista.






Os acordáis de la canción:
“La vida pirata es la vida mejor…sin trabajar…sin estudiar..cooooonnnn la botella de ron”

¿Por qué nos gustan tanto las fiestas piratas?

¿Será  porque los piratas son malotes, no se bañan y beben ron?, ¿o porque siempre les falta un miembro? Una pierna, un brazo ,un ojo….o todo a la vez…¿No será por el loro clavado en el hombro, verdad?

Sea por lo que sea, la verdad es que yo prefiero el mundo de las princesas; amor, belleza, diamantes…flower-power…..no sé,  me tira más este tipo vida más sosegada y aseada. Además, al igual que en “la vida pirata”, tampoco se estudia, ni se trabaja, y el ron en mojito está ideal. 
Mi hermana Raquel entregó como invitación una botella plástica vacía con un mapa del tesoro con los datos claves del cumple, en la web podéis encontrar miles de ideas originales para fiestas piratas.

La tarta está recubierta con fondant de sabor a chocolate, y esta vez decidí poner en la proa del barco una voluptuosa sirena, y digo voluptuosa porque mi hijo nada más ver la tarta exclamó....¡qué tetorr**  tiene la sirena!!!!...y la verdad es que hasta que lo dijo no me di cuenta que la chica-pez me salió bien dotada.
 
En la mesa dulce pusimos galletas de chocolate, chuches y monedas de juguete….sabéis lo primero que desapareció?....pues claro, el dinero, porque como digo al principio, en el fondo a todos nos gusta ser un poco malotes.