Realmente cuando hablamos de un “bunt cake” nos referimos a un bizcocho con agujero, pero como estaréis de acuerdo conmigo en que queda más “chic” la denominación inglesa, a partir de ahora a este tipo de bizcochos los llamaré así, BUNDT CAKE.
Estos bizcochos ricos en grasas son ideales para tomar un té a media tarde y aguantan días sin dejar de estar igual de sabrosos.

Otra opción es servir este bizcocho de mantequilla como postre acompañado de un zabayón.

Esta receta es un clásico, antiguamente se medían los ingredientes en una balanza de platillos de manera que en uno de los platillos de ponía una cantidad determinada de huevos, y en el otro iban pesando los ingredientes de modo que cada uno de los demás ingredientes  tuvieran el mismo pesos que los huevos.
 
Ingredientes:
300g MANTEQUILLA
300g AZÚCAR GLASS
300g HUEVOS  (4 unidades)
300g HARINA
2 cucharadas de CACAO EN POLVO

Azúcar glass extra para decorar

Batir con la batidora de varillas la mantequilla con el azúcar, hasta que se consiga una textura cremosa y esponjosa.

Separar las clara en un bol y la yemas en otro.

Incorpora a la crema de mantequilla las yemas una a una sin dejar de batir.

Montar la claras a punto de nieve.

A la crema de mantequilla y yemas incorporar la harina poco a poco previamente tamizada.

Una vez tenemos una masa homogénea, introducir las claras montadas también poco a poco, con movimientos suaves para no quitarle aire a la masa.

Cuando la masa  esté otra vez homogénea, separar 1/3  para añadir a esta cantidad dos cucharadas de cacao consiguiendo así una masa chocolateada.

Engrasar un molde con mantequilla y enharinarlo ligeramente para evitar que el bizcocho se pegue en las paredes.

Verter la masa blanca, y luego introducir la de chocolate con ayuda de una manga pastelera. En este caso, al tratarse en un “bundt”, realicé un círculo con la manga e introduje la masa de chocolate haciendo un anillo concéntrico.

Hornear a 190ºC en el horno precalentado durante 50 minutos aprox. (depende de molde utilizado), se sabe si está hecho cuando al introducir en el centro del bizcocho un palito  (p.e. de una broqueta), este sale totalmente limpio.

Desmoldar y una vez frío espolvorear azúcar glass.