Estas galletas de momias son ideales para Halloween, las puedes hacer con los niños porque no son nada complicadas de decorar.

Con el mismo molde de muñequito (el mismo que se usa para Navidad para hacer  el Gingerman), se troquela la forma en fondant blanco extendido.

Luego se pega el fondant a la galleta con ayuda de sipore de maíz (y es su defecto con un almíbar ligero y frio) que hará de pegamento.

Con la parte de la hoja del cuchillo que no corta…o si lo haces con los niños con un regla del cole, presionas sobre el fondant para imitar las vendas de la momia.

En la cara trazas un rombo para poder quitar una pequeña parte de fondant y en el hueco que queda le pondremos los ojos que son dos puntitos de glasa.

Fácil….¿verdad?.


Estas las hicimos aprovechando la masa de galletas de hacer el gallo de la tarta de  Lucia, y os aseguro se hacen en un periquete.