Os acordáis de la canción:
“La vida pirata es la vida mejor…sin trabajar…sin estudiar..cooooonnnn la botella de ron”

¿Por qué nos gustan tanto las fiestas piratas?

¿Será  porque los piratas son malotes, no se bañan y beben ron?, ¿o porque siempre les falta un miembro? Una pierna, un brazo ,un ojo….o todo a la vez…¿No será por el loro clavado en el hombro, verdad?

Sea por lo que sea, la verdad es que yo prefiero el mundo de las princesas; amor, belleza, diamantes…flower-power…..no sé,  me tira más este tipo vida más sosegada y aseada. Además, al igual que en “la vida pirata”, tampoco se estudia, ni se trabaja, y el ron en mojito está ideal. 
Mi hermana Raquel entregó como invitación una botella plástica vacía con un mapa del tesoro con los datos claves del cumple, en la web podéis encontrar miles de ideas originales para fiestas piratas.

La tarta está recubierta con fondant de sabor a chocolate, y esta vez decidí poner en la proa del barco una voluptuosa sirena, y digo voluptuosa porque mi hijo nada más ver la tarta exclamó....¡qué tetorr**  tiene la sirena!!!!...y la verdad es que hasta que lo dijo no me di cuenta que la chica-pez me salió bien dotada.
 
En la mesa dulce pusimos galletas de chocolate, chuches y monedas de juguete….sabéis lo primero que desapareció?....pues claro, el dinero, porque como digo al principio, en el fondo a todos nos gusta ser un poco malotes.