Así como los españoles tenemos la siesta, los británicos tienen su hora del té (tea time).
Y al igual que nuestra siesta, que se ha convertido en un momento de lujo de los fines de semana, la hora del té se ha cambiado por otras actividades como chatear o ir de compras.

Las palabras Tea Time  me hacen pensar en un charla (bueno más bien cotilleo) entre mujeres  en una casa de techos altos, sentadas en un sofá de estampado floral,  con una mesita de forja repleta de  mini-bollería y sorbiendo té caliente en una taza de porcelana fina con el dedo meñique levantado.

Parece ser que la imagen de mi mente y su origen no tiene nada que ver.

Esta costumbre es originaria de la clase trabajadora del s.XVIII, ya que una vez finalizada su jornada laboral (entre las 5 y las 6 de la tarde), hacían un ”break” antes de seguir con sus otras labores…. y no creo que las “acomodadas” de la época tuvieran algún trabajo excepto el de cortar las rosas del jardín.
 
A mí me gusta más la versión romántica y pija del tea time, y es que en pleno siglo XXI las siestas se han convertido en un lujo, las redes sociales y el whatsapp es nuestra forma de relacionarnos, y no está mal acordarnos que deberíamos sacar un tiempito para sustituir los emoticonos por unas risa y gestos en directo….a que estás de acuerdo conmigo?