Creo que me queda aún mucho que aprender de modelaje, de las cantidades de CMC y de que hay cosa que llevan su tiempo.

Y es que esta figura para el cumple de mi ahijado pasó un periodo de transformación antes de colocarla sobre la tarta.


Primero, nunca hay que hacer una figura de estas “pillado” de tiempo, y más si eres una novatita como yo.

Hago la tortuga, y me sale una tortuga mutante de pie y en posición altiva.
Como tenía que hacer la figura de tirón el sábado por la mañana, no le dio tiempo a que el CMC hiciera su efecto.
 
Y, así pasó todo….me pongo a limpiar la cocina, paso por delante de figura y me quedo encantada del “bichito”.

No había terminado de barrer, cuando en una de las pasadas observo que la tortuga empieza a sufrir un ligero cambio en el grosor de sus piernas. Pero pienso que es cosa mía y que estoy empezando a sacarle los defectos.

Al cabo de un acuarto de hora, después de limpiar el material, la giro y…… una de dos; o las piernas no aguantaban el peso del cuerpo, o el ninja sufría de elefantiasis.

Como soy una chica muy lista, en seguida deduje que la segunda opción era imposible,….. ups!....debería haber dejado endurecer la piernas antes de colocar el cuerpo.

Dándome tiempo para decidir qué hacer ante semejante contratiempo, me puse a fregar los cacharros. Cuando finalicé, ya había tomado una decisión, sentarla sobre una piedra.

Resumen:
Posición 1: Tortuga orgullosa de ser ninja (o viceversa).
Posición 2: Tortuga cansada con las piernas hinchadas.
Posición 3: Tortuga sentada descansando tras librar una feroz batalla contra Shredder.