En España estamos complementando la tradicional procesión matinal al  cementerio para homenajear a nuestros difuntos con ramos de flores, con divertidas fiestas nocturnas de disfraces de temática gore.
Se trata claramente de otro peculiar mix cultural resultado del marketing y la globalización,........y una buenísima excusa para juntarnos con los niños, disfrazarnos y comer raciones extra de azúcar.

Jack-o´-lantern (Jack el Linterna):

Jack  era un pecaminoso granjero irlandés que engaño al Diablo para atraparlo y que lo liberó con la condición que no se llevara nunca su alma.

Cuando murió el granjero, como no podía ir al cielo y por el pacto, tampoco al infierno, el granjero se quedó deambulando por ahí, y como se quejaba de no ver por dónde iba, el Diablo le mandó una brasa del fuego del infierno para iluminarse.

Jack, que no sabía dónde poner la brasa, ahuecó un nabo y metió la llama dentro de él  a modo de linterna… y de ahí el nombre.
 
Tradicionalmente los anglosajones europeos tallaban remolachas o nabos para hacer sus linternas pero en América, al escasear estos vegetales lo sustituyeron por calabazas.

Ahora nos divertimos quitando la tapa de una calabaza, vaciamos su interior, tallamos una de las caras e introducimos una vela a semejanza de la “brasa del infierno”.

Os podéis empapar de la historia completa de Jack el Linterna y rematar la noche de Todos los Santos contando su historia con un toque de misterio y terror.