Hace unos 9 meses vi un cortador de galletas de castillo y pensé…..¡Tienes que ser mío!...lo compre y lo guardé hasta el cumple de la peque.

Llega el día y ....madre mía…..

El molde tiene tantos recovecos que para desmoldar la masa una vez troquelada tienes que armarte de paciencia.
Si no fuera suficiente, una vez cocidas la torre derecha es tan estrecha que se rompe con sólo pensarlo.

En resumen de 35 galletas 8 “murieron” antes de decorarlas, 2 en el proceso y 5 una vez acabadas…


Los únicos que salieron ganando de la fragilidad de las galletas fueron los niños, que hacían una fiesta cada vez que se me rompía una…”no te preocupes mamá nosotros nos las comemos ahora, y no pasa nada”


Para acabar esta entrada de una manera positiva:

1º -  A mi hija le encantaron (que era lo importante)
2º - Con el tema de las roturas se pusieron morados de galletas antes del cumple
3º - Para la próxima: Abriré un poco la torre derecha del molde para que no vuelva a ocurrir y problema arreglado.