Ya hace un año que la Roja lo cambió todo….¡Menudo verano!...... atrás quedaron los nervios, los gritos, los saltos y el fugaz beso del portero y la periodista.

Tras un exhausto mundial de futbol, el Pulpo Paul,  reconocido oráculo alemán de origen inglés, disfrutó de un merecido descanso 3 meses después que ayudarnos a traernos la Copa de Sudáfrica a casa. 

Hace una semana encontré la foto  de la empanada que hice el día de la final ……y que mejor post que un recordatorio de semejante evento.
Para la masa:
1 vaso de ACEITE
1 vaso de LECHE
1 vaso de CERVEZA
HARINA  la que admita


Mezclar todo bien, hacer una bola.

Para el relleno:
2 CEBOLLAS GRANDES
½ PULPO MEDIANO
ACEITE DE OLIVA
SAL GORDA

Cortar las cebollas en rodajas y rehogar en aceite de oliva. 

Cocer el pulpo en abundante agua hasta que esté ligeramente blando, pensad que aún le falta el tiempo del horno.

Extender con ayuda de un rodillo la mitad de la masa y colocarla sobre la bandeja del horno.

Repartir sobre la masa extendida la cebolla rehogada por toda la superficie.

Luego, cortar el pulpo en rodajas sobre la cebolla.

Echar la sal sobre el pulpo.

Extender la otra mitad de masa y tapar.

Sellar los bordes y realizar un agujero en la masa de la tapa para permitir que la empanada “respire”.

Pintar la superficie de la empanada con un huevo batido.

Hornear a 180ºC hasta que la superficie esté dorada.