Me ha encantado que la abuelita de David pensara en mí para la tarta de Rayo para celebrar su octavo cumpleaños.
Ha sido un placer el poder hacer este coche otra vez, ya que la última vez, como fue lo que primero hice en fondant, me quedaron ganas de hacerlo pero con menos nervios.
Afortunadamente aún pude encontrar  tres cochecitos en la “caja de los coches” de mi hijo que hicieron de modelo.
Curiosamente ninguno de los tres era el “original” de la peli, uno era de cuando “Ramón” lo puso “guapo”, otro en su accidentada entrada al pueblo, con 2 neumáticos en los ojos, y la otra cuando se salió de la pista en la carrera con “Doc Hudson”, con un arbusto en el techo….
Hablando con la madre me cuenta que David tiene TODAS las versiones, unas 28, creo que me dijo. Seguro que en uno años esa colección de Rayo McQueen no tendrá precio y si no, tiempo al tiempo……..
La verdad es que las tartas en 3D te enganchan de tal manera que puedes ir añadiendo detalles y más detalles hasta invertir el doble de tiempo de lo estimado para su confección.
Pero el resultado merece la pena.