El origen de la pizza como tal, data del s.XVII en las zonas humildes de Nápoles.
Mis primeros recuerdos  de comer pizza son en el malecón de Sto Dgo, mis padres nos invitaban en una pizzería que nos encantaba, Pizzarelli.
Aún a veces tarareo la canción con la que esta pizzería se anunciaba en la televisión dominicana.
A pesar de tener una sucursal al lado de casa (en plaza Naco), las del malecón nos sabían mejor…..eso de que te lleven a cenar tus papis, es siempre algo especial.
Luego, cuando mi hermana y yo pasamos 2 meses en Nueva York comimos muchas y muy variadas pizzas…con 15 años nos parecido que era manjar de manjares, me enamoré de la pizza americana…con cantidades ingentes de queso grasiento y elástico…..por favor….qué barbaridad!!!!!!.....durante mucho tiempo traté de encontrar en España pizzas como esas….pero claro, imposible.
Dos años después estuve 1 mes recorriendo Italia con mis padres….y Oh!!!....qué pizzas…bueno, “Las Pizzas”
Siempre recordaremos unos calzones que mi madre nos compró para aguantar la larga cola para entrar en el museo de los Uffizi.
A lo largo de los años, y claro, con la edad, mis gustos cambiaron y mi paladar se adecuó al estilo mediterráneo. Menos cantidad de ingredientes y sabores más naturales.
Para mi gusto las pizzas de las grandes franquicias como TelePizza, PizzaHut, no tienen nada de especial, seguro que llevan menos calorías que las americanas a las que pretenden imitar, y es por ello, que no valen la pena “si tiene que tener grasa…que la tengan”, les falta su buena ración extra de colesterol.
Este año tras nuestra visita a Roma, decidí a tratar de conseguir para mis pizzas el estilo italiano bajo las premisas:
Masas muy finas y pocas cantidades de ingredientes…….. 
Este es uno de mis primeros intentos con resultados muy positivos, pero antes de poner la receta y los “truquitos” para conseguir una pizza hecha en casa con sabor a “trattoria”, necesito hacer un a par más. 
Fotos de Pizza y Calzone romano de la Trattoria La Vecchia Roma”
Via Leonina nº 10 – Roma. Cerca de la estación de metro Cavour.
Pizzeria rústica con precios asequibles y trato amable, en la que se suele encontrar comiendo más romanos que turistas.
En el menú cabe destacar también los espaguetis con marisco (mejillones básicamente), la típica “Trippa alla Romana” (callos con queso parmesano rallado) y “Bucatini alla Matriciana (espaguetis con salsa de tomate y panceta).