Le he puesto este nombre a esta tarta de bizcocho de zanahoria y butter cream de naranja por la preciosa pastelería que encontré por casualidad en Roma.
Milano no es el nombre del establecimiento, si no el de la calle en la que lo encontré.
La pastelería se llama Sweety Rome y aunque la fachada es muy pequeña, cuando se entra llama la atención su luminosidad dulce y cálida.

La primera imagen que recuerdo es la de una pequeña tarta decorada con flores lilas y pistacho picado con un letrero que ponía “carrot cake”……….¡qué cucada!
Se me iban los ojos fijándome atentamente en cada elemento de la tienda, galletas, pasteles individuales, tartas, mobiliario…..
Cuando me encontraba dentro de mi “sweety Rome”, y después de estar cómo un cuarto de hora captando cada detalle del establecimiento…….me di cuenta que en la acera de enfrente había dejado a  los niños subidos al carro, la mochila con el dinero y la cámara……y  a mi marido “flipando” por la manera en  la que de repente crucé la calle.
Es por ello que no puede comprar nada, ni hacer fotos….porque después del palizón de todo el día y con la lluvia amenazando, me parecía inhumano decirle a mi familia que entraba otra vez (seguro que por tiempo indeterminado) faltándonos aún la mitad de camino desde Plaza de España hasta  via Cavour.
Estas son las ventajas de tratar de no usar el cómodo y rápido metro romano, se encuentran sitios fabulosos.
No obstante ya me he encargado de encontrar su página web para que si vais a Roma no se os olvide entrar y quitaros por mí la espinita de disfrutar de una desayuno o merienda en Sweety Rome.
Mi versión de la tarta que vi es de una pieza de bizcocho de zanahoria cortado en 3 capas, bañado con almibar con Cointreau y buttercream de naranja, cuya receta la tienes aquí, pero sustituyendo la leche  por zumo de naranja.