Se trata de un aperitivo típico de la cocina árabe, por ello forma parte de la gastronomía de países como Turquía, Siria, Marruecos, Egipto, Jordania…
La primera vez que probé este plato fue un restaurante sefardí-mozárabe llamado Judería que se encuentra, en pleno centro de Segovia.
De este restaurante cabe destacar que se suele fumar shisha en el bar y poseen una jaima en la zona del restaurante donde poder disfrutar del postre acompañado de té. 
También pudimos disfrutar de este tipo de cocina en la taberna del restaurante El Fogón Segardí  que pertenece al hotel donde nos alojamos, La Casa Mudéjar durante nuestra estancia en Segovia (http://www.lacasamudejar.com/tapas_en_segovia.htm#)

Ingredientes
300 g de GARBANZOS cocidos, no tirar el líquido de la cocción.
2 cucharadas  de zumo de LIMON
1 diente de AJO
1 pizca de SAL
1 pizca de PIMIENTA NEGRA
1 pizca de COMINO MOLIDO
4 cucharadas de PASTA DE SESAMO (TAHINI)
DECORACION: PEREJIL, PIMENTON PICANTE, GARBANZOS y ACEITE DE OLIVA.

El tahini es un alimento muy antiguo, se elabora moliendo semillas de sésamo emulsionándolas con aceite y con agua, o sólo con agua porque las semillas son oleaginosas, hasta obtener una pasta cremosa y de pronunciado sabor.
Par empezar, debes tostar ligeramente el sésamo.


Dispón las semillas en un mortero y tritúralas poco a poco agregando un hilo de agua hasta que consigas la textura deseada, cuanto más ligera la desees, más agua le tendrás que añadir.

Una vez finalizada la pasta nos ponemos a hacer el humus:


Poner todos los ingredientes en un bol o en el vaso del robot, reservando unos garbanzos para la decoración.


Triturar y añadir agua de la cocción de los garbanzos hasta obtener la textura deseada. 

Servir frio en un plato de barro.

Se come acompañado de pan pita