Se trata de una croqueta que se come en Oriente Medio y su ingrediente básico son los garbanzos o la habas (o mitad y mitad) crudos y especiados. 
Se puede comer como acompañamiento, como relleno junto con ensalada en un bocadillo de pan pita…También se puede comer en el desayuno, almuerzo, comida, merienda o cena…..o para “matar el gusanillo”.

Datan su origen el Egipto faraónico, pero eso es lo de menos ya que gracias a la globalización muchas civilizaciones hemos adoptado este plato como uno más de la familia.

Se trata de un plato muy fácil de hacer y que a todos gusta. 

Cuando lo hagas en casa, y al freír empiecen a manar los olores de esta masa especiada, verás como a los pocos segundos alguien se aparece en la cocina para hacer la “cata” …por si le falta algo……

Ingredientes
250 de GARBANZOS (rehidratarlos durante unas 12 horas)
2 AJOS
2 CEBOLLAS medianas
¼  vaso de PEREJIL picado
¼ vaso de CILANTRO picado
1 cucharadita de LEVADURA
2 cucharaditas de SAL
½ cucharadita de PIMIENTA
½  cucharadita de COMINO
½  cucharadita de PIMENTON (picante o dulce)
½  cucharadita de CILANTRO MOLIDO
¼  cucharadita de CANELA
2 cucharada completa de HARINA DE GARBANZO

Triturar en un robot de cocina la cebolla, el ajo.

Añadir el resto de ingredientes y tritura hasta conseguir una masa grumosa.

Poner la masa en un bol, echar la harina y amasar ligeramente con las manos.

Tapar el bol con un film transparente y de dejar reposar unas 1 ó 2 horas para que se realcen los sabores.

Freír en abundante aceite bien caliente y escurrir en papel absorbente.

Se puede comer sólo, o acompañado con salsa de yogur o tahina. Como relleno principal en un “bocadillo” de pan pita con lechuga, tomate cebolla y pepino formaría parte de un genial cena.