Para mí es de origen gallego ya que mi madre lo prepara, pero hace muchos años, cuando era adolescente, hice un viaje con mis padres por Extremadura y en Trujillo (Cáceres) nos encontramos con el mismo postre pero con diferente nombre de “repápalos ”.
La verdad que a pesar lo joven que era, me acuerdo de los sorprendentes platos que comimos en ese viaje: sopa de tomate acompañada higos y  uvas, guiso de rabo de toro……
Volviendo a las chulas, el nombre de chulas es sinónimo de buñuelo. Por lo que en la gastronomía gallega podemos encontrar las chulas las  chulas de arroz o las  de calabaza (o de calacú), típicas en Pontevedra.
En mi casa cuando se habla de chulas se hablan de las de pan en “sopa de leche”.
Este postre se puede consumir a temperatura ambiente o frío de la nevera. Dependiendo de la estación en la que estemos.
Ingredientes:
Para las chulas:
400 de PAN (del día anterior a poder ser)
4 HUEVOS
¼ de  vaso de LECHE
1 cucharada de AZÚCAR
Para freír:
ACEITE  de GIRASOL
Para la leche preparada:
1 litro de LECHE
150g de AZÚCAR
1 ramita de CANELA
1 cáscara de LIMÓN

Triturar el pan hasta que esté bien picado.
Batir los huevos, con la leche y el azúcar.
Añadir los huevos al pan y mezclar.
Con ayuda de 2 cucharas soperas hacer la forma de las chulas y freír en el aceite bien caliente.
Mientras se fríen las chulas poner todos los ingredientes de la leche preparada en una olla y poner al fuego medio.
Cuando las chulas estén doradas retirarlas yreservar hasta finalizar la fritura de todas ellas.
Introducir las chulas en la leche y llevar la leche hasta la ebullición.
Retirar todas las piezas ponerlas en una fuente.
Colar la leche sobre las chulas.
Servir en cuencos individuales poniendo 1 o 2 chulas (dependiendo del tamaño) junto con un poco de leche.