Este bizcocho con tropezones de manzanas lo como desde que tengo uso de razón, es la tarta que mejor hace mi madre.
Es esponjosa, jugosa y fresca. Fácil de hacer y más fácil de comer.
Ideal para una merienda de invierno, acompañado con una taza de té (con leche y canela) y un par de amigas.

Ingredientes
250 g MANTEQUILLA ablandada a temperatura ambiente
250 g AZUCAR
250 g HARINA tamizada
4 HUEVOS
30 ml de RON
1 sobre de LEVADURA
4 MANZANAS GOLDEN

Se baten con la batidora todos los ingredientes, menos las manzanas.
Se engrasa y enharina un molde redondo de 24 cm de diámetro.
Precalentar el horno a 180ºC con aire.
Echar la mitad de la masa en el fondo del molde.
Cortar 3 manzanas sin piel en rodajas irregulares, tipo “gajos piramidales” (como las de la tortilla de patatas). A medida que se cortan, ir tirándolas sobre la capa de masa.
Una vez cortadas las 3 manzanas, echar por encima el resto de la masa. Y cortar y echar la manzana restante.
Hornear aproximadamente 50 minutos.
Para saber cuando está, se introduce una aguja de calcetar metálica (o de pincho moruno) hasta el centro del bizcocho, si la aguja sale seca, significa que la masa está cocida y no queda cruda en el interior.
Dejar reposar 10 minutos y desmoldar.
Servir a temperatura ambiente.