Mucho le he dado vueltas acerca de lo que podemos llegar a ignorar por no hacernos sufrir.
Como media dominicana, me siento culpable por no haber hecho nada antes del terremoto,  ya que desde años este país está pidiendo ayuda a gritos.
Haití y Republica Dominicana, ambas alojadas en una misma isla cuya extensión en similar a la provincia de Castilla-La Mancha.
Dos países que comparen isla….y tan distintos……
Hace tiempo oí una triste noticia acerca de la situación de Haití  y yo prácticamente ni se inmuté, a pesar compartir de durante años compartido La Española con los haitianos.
Ha tenido que pasar esta desgracia natural para que se removiera mi consciencia humanitaria hacia ellos.
La semana pasada, mientras hacía unas galletas de coco y chocolate con mi hijo,  me vino un “flash” de una noticia que oí hace tiempo y que decía algo sobre unas galletas de barro. Enseguida entre en internet para hacer  memoria (http://www.eluniversal.com.mx/internacional/56726.html) y se me ocurrió un idea.
En el colegio Salesiano en el que estudia mi hijo, nos comunicaron que para el día de Don Bosco se montaría un  mercadillo solidario organizado por los ciclos formativos del cole, por lo que todos donamos cosas que no usamos y se venderían con precios simbólicos.
Entonces pensé en donar galletas y que se vendieran con información sobre cómo estaba Haití ANTES  del terremoto y así contar la historia del “antes” para tratar de imaginar cómo será el “después” del Terremoto.
En enero del 2008 salta a luz pública que muchas familias engañan el hambre de los suyos fabricando y comiendo GALLETAS DE LODO.
Los ingredientes son BARRO, SAL Y MANTECA VEGETAL…………
Al principio el barro usado era un tipo de arcilla comestible que se encontraba en un lugar determinado, pero cuando empezó a escasear se usó otros lodos no aptos para la salud.
Una vez mezclados los ingredientes, se secan durante un par de días en el suelo y bajo el sol.
Como podréis imaginar a parte del nulo valor nutricional, está el riesgo de los parásitos, pero…… ¡qué más da los parásitos!.......si con ello consigues calmar el llanto de hambre de tus hijos.
Con ayuda de otra mamá de cole logramos llevar la idea adelante y además, la mitad de las galletas vendidas fueron hechas por los niños de INFANTIL de 5 años del colegio SALESIANOS JUAN XXIII.
Cómo las que lo organizamos trabajamos fuera de casa, el tiempo fue bastante justo, ya que disponíamos de 4 días para dar forma y llevar a cabo el proyecto.
Se hicieron 480 galletas, los niños se lo pasaron bomba, y nosotras nos quedamos satisfechas de poder contar a todos los alumnos del colegio la historia de las galletas de barro. Que sepan que antes del terremoto, las cosas ya no iban muy bien.
Las galletas se entregaban con un tríptico informativo acerca del porqué se ha llegado a consumir galletas de barro.
Desde aquí doy las gracias al director del centro, la directora de educación infantil, a la profesora de mi hijo, a las mamás que nos ayudaron en el “taller de galletas”, a nuestros maridos e hijos por su paciencia, y a todas las personas que compraron nuestras galletas y lograron que resultaran pocas.
Muchas gracias de todo corazón.