Las galletas son muy fáciles de hacer, y además puedes pasar un buen rato con los niños en la cocina. A ellos les gusta eso de ponerse hasta las cejas de harina.

Mi hijo Félix se ha convertido en un experto en la materia, sabe cómo troquelar la forma, y cómo poner la masa en la bandeja sin deformarla demasiado.

La primera vez que hice un molde para galletas casero, fue porque el animal que más le gusta al niño son los tiburones. Y claro, no es tan facil encontrar un molde de tiburón en la tienda de la esquina...así que había que inventarse uno. De tantas veces que lo hemos utilizado ya está hecho polvo.

La receta de las galletas es sencilla:

175 g MANTEQUILLA a temperatura ambiente
100 g AZUCAR GLASS
1 HUEVO ENTERO
3 g SAL
225 g HARINA

Unir todos los ingredientes y hacer una bola.

Envolver la masa en film transparente y dejar en la nevera durante 2 horas.

Luego estirar con un rodillo al grosor deseado y cortar formas con un vaso o con un cortapastas.

Colocar las formas troqueladas en una bandeja del horno sobre papel vegetal y hornear a 180ºC durante 8-10 minutos.

Sacar la bandeja del horno y después de 5 minutos colocar las galletas a una rejilla durante 5 minutos más.