Cuando celebramos un evento y queremos obsequiar con un detalle a nuestros invitados siempre pensamos en la utilidad y originalidad del mismo

Es por ello que me encanta la opción de algo comestible, por ejemplo, bombones, pâte des fruits o unas divertidas y personalizadas galletas decoradas.

Estas tres opciones cumplen los dos objetivos:

-Utilidad: Si ingerimos dulce aumentamos nuestro nivel de sertononina, y con ello conseguimos regular la temperatura corporal y el sueño, ayudar a mejorar nuestra memoria y aprendizaje y sobre todo elevar nuestro estado de ánimo….útil, ¿verdad?......

- Originalidad: Si tienes la ocasión de conseguir unos buenos bombones o pâte des fruits (gominolas pijas) en una buena confitería, tus invitados agradecerán descubrir sabores  y texturas no industriales. 
Y como es el caso de estas galletas decoradas, (dibujo elegido por mi amiga Rosanna para la comunión de su hija), se convierte en un detalle original y EXCLUSIVO.







Este caldo oscuro es ideal para tenerlo congelado en raciones y poder utilizarlo cuando se necesite.

Es útil como base para salsas, cremas de verduras o simplemente para una sopita de fideos.

Ingredientes:
1kg CASCASAS DE POLLO
4litros AGUA
1 CEBOLLA
1 PUERRO
1 ZANAHORIA
1 RAMA DE APIO
PEREJIL

Colocar los huesos de pollo en una fuente para el horno (la fuente que sea también compatible para cocción en encimera).
Asar los huesos en el horno a 200ºC (sin aire) unos 20 minutos. El sabor e intensidad de este caldo dependerá del color que adquieran los huesos en el tueste, cuanto más tostado más fuerte, pero hay que tenen en cuenta que cuanto más tostado más amargo…así que cuidadín con no pasarse.
Retirar los huesos e introducirlos en una olla grande, desechar la grasa líquida que no queda adherida al fondo (ver esquina izquierda de la imagen de arriba).
 
Echar medio litro de agua en la bandeja en la que se han asado los huesos.
Colocar la fuente sobre el fuego de la cocina (yo uso gas) y llevar el agua a ebullición rascando bien los restos de asado pegados.
Verter el líquido de la bandeja en la olla en la que se hemos puesto los huesos.
Echar las verduras cortadas por la mita y el resto del agua.
Llevar el contenido a ebullición he ir espumando el caldo. Con ayuda de una espátula, retirar y desechar la espuma de la superficie.
Dejar que hierva a fuego lento durante 3 horas (yo uso la olla rápida y sólo cuezo durante 1 hora).

El agua debe de cubrir siempre los ingredientes, por lo que si baja su nivel añadir más. En la olla exprés u olla rápida la evaporación es menor.
Colar el caldo sobre un bol. Escurrir bien el caldito que salgas de los huesos para aprovechar al máximo su sabor.
 
Dejar enfriar el caldo, yo lo tapo y cuando está a temperatura ambiente lo dejo en la nevera toda la noche. Cuando el caldo se enfría se queda gelatinoso.
Sacar de la nevera y retirar la capa superior blanquecina (más grasa).

Como queda bastante gelatinoso (porque se usan muchos huesos), nos facilita el repartirlo en bolsas (yo uso de las pequeñas para bocadillo) y congelarlas en raciones.