Esta receta la he redactado de manera que sirva como entrante, para picar.

Por ello es recomendable usar alitas de pollo o costillas de cerdo cortadas de manera individual y a 15 cm de longitud.

Ingredientes (para 500g de costillas de cerdo o pollo):

¼ taza AZÚCAR MORENO
5 cucharadas CONFITURA DE ALBARICOQUE (o ciruela)
2 cucharadas KETCHUP
2 cucharas VINAGRE (de vino blanco o manzana)
1 cucharada MOSTAZA  EN GRANO*
SAL y PIMIENTA al gusto
Opción picante: 1 cucharadita CAYENA MOLIDA.

Calentar todos los ingredientes en una cazuela a fuego lento, remover hasta que quede una  mezcla homogénea.

Dejar enfriar la mezcla, mientras tanto, con ayuda en un cuchillo afilado, hacer unos pequeños pero profundos cortes en las zonas de más carne (hará que penetre mejor el sabor).

Salpimentar la carne y poner los trozos en una bolsa plástica** apta para uso alimentario (bolsas del pan, la de los bocadillos, para congelados….etc).

Verter el adobo dentro de la bolsa. Con una mano cerrar la bolsa y con la otra “estrujar” ligeramente la bolsa por fuera de manera que se vayan impregnado todos los trozos de carne con la salsa.

Cerrar la bolsa (con una pinza o goma por ejemplo) y dejar macerar durante 1 hora o mejor aún, durante la noche anterior en el frigorífico.

Una vez haya macerado, preparar una fuente apta para el horno y poner una lámina de papel para hornear (esto facilitará la limpieza de la bandeja, pero si no, se pone una par de horas remojo y listo…os aseguro que lo del anuncio del lavavajillas no funcionará).

Extraer los trozos de carne y colocar sobre la bandeja con el papel de hornear.
Reservar la salsa sobrante en la bolsa.

Precalentar el horno a 180º sin aire y asar hasta que la salsa adquiera un color intenso pero sin que se queme (si se quema tendra sabor amargo).

Una vez la carne esté hecha, retirar del horno, dejar reposar 10 minutos, y volver a introducir en la bolsa con los resto del abobo, impregnar otra vez la carne con la salsa “estrujando” la bolsa de nuevo.

Verter sobre una fuente, y servir.

Coger una pieza, comer la carne hasta dejar el hueso blanquito, y por ultimo chuparse los dedos para eliminar la salsa adherida a ellos. Repetir este el proceso unas cuantas veces y entre proceso y proceso, beber un buen trago de fresquita cerveza.


* La mostaza en grano es la clave de este adobo (sobretodod por la textura que aporta), la puedes encontrar en herboristerías o en tiendas gourmet.

** Adobar o enharinar dentro de una bolsa plástica evita ensuciar fuentes y herramientas. Una vez se haya acabado el proceso, se extraen los trozos dejando en la bolsa los restos de adobo (que normalmente se usa durante o después de la cocción), o restos de harina (que se desechan junto con la bolsa después de su uso). Bueno, antes de usar, verificar que la bolsa no tenga ningún agujero…jeje.




No hace falta que sean precisamente estos calabacines redonditos y tan monos.

Y nisiquiera los ingredientes tienen que ser precisamente estos…vamos!..... que puedes hacer unos calabacines rellenos con lo que pilles en la nevera.

INGREDIENTES

6 CALABACINES REDONDOS (ó 3 medianos de los alargados)
1 CEBOLLA
2 PUERROS
3 CHAMPIÑONES GRANDES
100 g  BACON en tiras
2 cucharadas ACEITE DE OLIVA
SAL
PIMIENTA
3 cucharadas HARINA
1 ½ vaso LECHE.
QUESO (cheddar, gouda….de los que se usan para fundir)
Lavar y vaciar los calabacines. Reservar las carcasas. Puedes vaciar los calabacines con ayuda de una cuchara de postre.

Picar la cebolla y los puerros, rehogar en una sartén con el aceite a fuego medio.

Cuando la cebolla empiece a transparentar, añadir a la sartén los champiñones y el interior de los calabacines todo bien picado.

Salpimentar.

Cuando el calabacín y el champiñón empiecen a soltar el agua añadir las tiras de bacon.
 
Cocinar removiendo de vez en cuando hasta que el calabacín de deshaga.

Sin retirar la sartén del fuego echar la harina y remover para unir con el resto de ingredientes y también así poder “cocer” la harina durante un par de  minutos.
 
Añadir la leche poco a poco sin para de remover hasta hacer una crema ligera (bueno, a mí me gusta un poco líquida, si te gusta "tipo croquetas", lo único que hay que hacer es añadir menos leche).

Cocer la crema removiendo continuamente hasta que espese, unos 5 minutos más o menos.

En este tiempo puedes controlar la textura del relleno así como rectificarlo de sal. Cuanto más tiempo cueza, más se evaporan los líquidos y la crema quedará más compacta.
Rellenar las carcasas con la crema de relleno y cubrir con queso rallado.

Hornear a 180ºC hasta que el queso esté tostado.