Esta tarta está pintada a mano con pincel y creo que es una de mis favoritas.
Hacía tiempo que me apetecía pintar una tarta pero no me imaginé nunca que iba a empezar con el estilo “plumilla”, trabajando básicamente con la línea y no con pinceladas de color como pensé en un principio.
No tenía ni idea de cómo empezar….. y por no tener, no tenía ni pinceles tan finos.

Así que lo primero que tuve que hacer es ir a una tienda de pintura y…..madre mía lo que hice!!!.....casi me vuelvo loca, no es que lo quisiera todo (porque no tenía idea para que servía) es que de repente tenía una necesidad imperiosa de ir a clases de pintura.

Siempre pensé que cuando me jubilara asistiría a clases, pero desde ese día sé que tendré que adelantar este proyecto SI o SI.

Hasta ahora lo único que he hecho es hacer dibujos en clase, en cursos, durante las reuniones o cuando hablo por teléfono. Y es que cuando hablan logro concentrarme más con un lápiz en la mano, ni idea si eso es normal, pero a mí me funciona.
Así que dada mi larga experiencia en reuniones y cursillos “dibujables”,  cuando vi este dibujo dije: si lo hago en mi libreta de bocetos sin tener que borrar nada, lo hago en la tarta. Al día siguiente me fui a comprar los pinceles.

No os podéis imaginar lo que disfruté haciéndola y lo mejor fue cuando me levanté de la silla, me aparté de la mesa y vi la tarta en su totalidad…blanco y negro….me encanta.
Cuando la tía de mi marido me llamó para encargarme la tarta de su hija, sabía que tenía que hacer algo muy  smart and special, y es que mis hijos la quieren mucho ya que más de una vez ha sido su niñera para ayudarme a conciliar el trabajo con el horario escolar. 
Un besito Irene.








En 1903, en un garaje de Milwaukee dos amigos apellidados Harley y Davidson  crearon una motocicleta de competición  utilizando sus propios diseños y lo que vino después es historia.
Los amantes de estas motos dicen que no se trata de una marca, sino de un concepto. Son un poco caras porque no son de plástico y cada una de ellas es única y especial.

Para muchos, Harley-Davidson transmite un espíritu violento y sofisticado,  una combinación perfecta de poder, elegancia y adrenalina que hace que sean el centro de atención cuando circulan por la calzada.

Dunia sorprendió a su marido Rafa con esta explosiva tarta.

Y a mí, que las motos ni fu ni fa, cuando recibí las fotos por whatsapp del artefacto en cuestión se me pusieron los ojos como platos, os aseguro que es chulísima.
¿Cómo podría reproducirla?...¡Imposible!, así que opté por que la tarta hiciera referencia al tema de la marca haciéndole así un guiño con el nombre, sustituyendo “David” por Rafa.