Era el momento de hacer honor al deporte que se practica en casa, el tenis,  y he decidido homenajear a la superficie de juego habitual….la tierra batida o polvo de arcilla.

Tenía que ser arcilla, esa tierra “fantástica” que tiñe con un “bello” color rojizo TODOS los calcetines blancos de mi casa…

Responsable de que no haya ni un calcetín decente en los cajones y que de vez en cuando, armada con perborato, agua hirviendo y alguna que otra dosis de paciencia, tenga que hacer una <>.

A la hora de hacer la tarta pensé en hacer algo sencillo y opté por cubrirla con ganache de chocolate para simular la tierra y marcar las líneas blancas de la pista con fondant.
Para las bases de los pisos usé algunas de la tropecientas pelotas usadas que tenemos en una red y que parece ser que ya no botan bien….¡¡¡¡pero si parecen nuevas!!!, es más, están menos rojas que los dichosos calcetines.
El reto fue encontrar más de dos pelotas con el mismo color, increíble pero cierto, de todas (y no habían pocas), no había una igual a otra?!?!?....uffff…. creo que tantos años comparando colores me ha pasado factura y una operación aparentemente simple se convierte en una odisea.
La tarta la coroné con un par de galletas decoradas, de las que hice para obsequiar a los amigos y a los de clase.



¿Sabéis quién fue uno de los precursores del tenis en Inglaterra?
 El rey Enrique VIII, si, si, el mismo.....¡qué pinta de atlético!, ¿eh?

Uyyy….la verdad es que no me lo veo yo jugando al tenis, pero así fue. 

El Real Tennis se ha jugado en los palacios Tudor desde Enquique V (con la cantidad de ropa de llevaban, ¿cuál sería el atuendo “real” para jugar?).

Este tenis, es el antecesor del tenis actual, aun se juega en el medio centenar de pistas que siguen activas. Y existen clubes que ocupan de mantenerlo vivo.

Se jugaba en pistas cerradas con suelo de madera, la pelota era de corcho recubierta de tela y rebotaba en las paredes (me imagino que como en el padel).
Las puntuaciones eran similares al tenis que conocemos y se solían hacer apuestas en los partidos.

Este deporte formó parte de la infancia de Enrique VIII y por ello se preocupó de crear pistas para estar entretenido. Prácticamente había una pista en cada una de sus residencias.

Parece ser que era buen jugador, ¿usaría la terapia  del raquetazo para aliviar el estrés que le provocaba sus quehaceres diarios?......como la ruptura con la Iglesia Católica Romana, la unión con Gales,  sus seis (si, 6) matrimonios…. traiciones, decapitaciones….
Hablando de decapitaciones, (vaya tema para un blog de cocina), parece ser que Ana Bolena estaba viendo un partido de tenis cuando recibió la "letal" notificación para que se presentara inmediatamente en la Torre de Londres.

Su maridito, Enrique VIII, le había ordenado presentarse a un “Consejo Privado”para sí acusarla de adulterio y librarse de ella…..lo demás es historia…..él se queda viudo, ella sin cabeza….en fin, intrigas palaciegas.

Bueno, ¿y que tiene que ver esto con la galletas?, pues nada, que son raquetas, y me apetecía contar algo sobre el tenis……jiji.

La masa de las galletas es de chocolate, la decoración con glasa y la pelota es un chile (disponible en cualquier tienda de chuches).