Y otra vez he decido abrir mi libro de Thermomix, uno de esos que te “regalan” cuando te compras el aparato más caro de la historia para triturar.
Claro, que después de semejante desembolso mínimo un par de librillos de regalo es justo, ¿no?

Y también otra vez sin todos los ingredientes necesarios para hacer la receta al pie de la letra…..pero para eso está la improvisación, mi amiga inseparable.

Así que esta es mi improvisada receta, que a pesar se hacer mis variaciones me ha salido jugosísima y con mucho sabor. 
Resulta que no tenía suficientes almendras, pero en la receta de la página anterior estaba la de bizcocho de coco (cosas del destino), y como coco rallado si tenía, así como una tontería de avellanas, decidí agotar mis avellanas y usar ese coco rallado que casualmente tenía en la despensa.

Este bizcocho es ideal para un desayuno o una merienda, y si se le pone una cubierta de ganache de chocolate brillante se puede convertir en un fabuloso postre.

Y no hace falta decir que si no tienes robot de cocina a mano sale perfectamente :P

Ingredientes para un molde de 18 cm de diámetro:

50g ALMENDRAS
50g AVELLANAS
200g AZÚCAR
Piel de 1 LIMÓN
300g ZANAHORIAS peladas
3 HUEVOS grandes
80g HARINA
12g LEVADURA química
1 pellizco SAL
Mantequilla para engrasar el molde

1.- Precalentar el horno a 180ºC sin aire.

2.-Triturar las almendras y las avellanas. 15seg./veloc. 6 . Retirar y reservar.

3.- Triturar la piel del limón junto con el azúcar. 30seg./ veloc. 5-10

4.- Añadir al azúcar con limón las zanahorias para triturarlas. 20seg./veloc.5

5.- Incorporar los huevos. 5 seg./veloc.7

6.- Añadir la harina, la levadura y la sal previamente tamizadas, y las avellanas y las almendras reservadas en el paso 2. 6seg./veloc. 4

7.- Terminar de mezclar con ayuda de una espátula y verter sobre un molde previamente engrasado.

8.- Cocer durante 40-45 minutos. Hasta que al insertar un palillo de centro este salga seco.

9.- Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.












Me entada de vez en cuando hacer las recetas frecuentes con productos un poquito más diferentes.
 
Esta vez encontré un setas parecidas a los “bolets” pero blancas como la nieve, su nombre shimeji, y su origen, japonés.

Y en vez de usar pasta de harina común decidí usar la elaborada con harina de espelta.

La moda de consumir alimentos con “super propiedades” hace que en cualquier supermercado encuentres harina de trigo de espelta sin dificultada alguna.

Así que con un poco de imaginación y pocos productos puedes conseguir salir de la rutina y probar productos nuevos.
Ingredientes para 4 personas:

500g FUSSILI de harina de espelta
300g setas SHIMEJI
8 dientes de AJO laminados
PEREJIL FRESCO picado
AGUA, SAL, ACEITE DE OLIVA y PIMIENTA

1.- Cocer los fusillis en abundante agua hirviendo con sal.

2.- En una sartén honda dorar el ajo en aceite de oliva. 

3.- Cuando los ajos estén dorados añadir las setas, salpimentar y añadir un puñadito de perejil picado.

4.- Saltera todo a fuego fuerte hasta que las setas cambien ligeramente de color.


Si tienes la oportunidad de conseguir una buena merlucita fresca esta es su receta.

A mí me encanta y creo que en todas las familias españolas este es un plato básico, si lo haces en mi tierra natal (Galicia), la materia prima lo hace todo.
Merluza cómo la de allí, aquí encontrarla es una misión casi imposible, por eso, si como digo al principio, “tengo la oportunidad” de encontrar una bien fresca y tiesa, no me lo pienso dos veces.

Bueno, y que decir de los guisantes. ¿Cuánto hace que no comes unos guisantes frescos y tiernos?, nos hemos acostumbrados a los congelados y ya ni en época de guisantes nos molestamos en buscarlos.
 
Ingredientes para 4 personas:

1 MERLUZA fresca mediana
6 granos PIMIENTA NEGRA
½ PUERRO
2 vasos AGUA
1 CEBOLLA grande
2 hojas LAUREL
c.s. PICADILLO
2 vasos AGUA
½ vaso VINO BLACO
PEREJIL
HARINA
SAL Y PIMIENTA
COLORANTE ALIMENTARIO (azafrán)
ACEITE OLIVA
Guarnición:

6 PATATAS nuevas y pequeñas
4 dientes AJO, partidos con un golpe
Corteza de 1 LIMÓN y gajos (eliminar en lo posible la parte blanca para disminuir el amargor).
SAL GRUESA
AGUA

1.- Limpiar de descamar la merluza, cortarla en rodajas gruesas. Reservar la cabeza y la punta de cola para hacer un caldo.

2.- En una olla poner a hervir la cabeza de la merluza limpia y abierta por la mitad junto con la punta de la cola junto a 2 vasos de agua, los granos de pimienta, el puerro y un par de ramitas de perejil. Espumar el caldo y cocer a fuego lento unos 30 minutos. Colar para eliminar los elementos sólidos y reservar el caldo.

3.- Untar con picadillo las rodajas de merluza, echarle pimienta molida y enharinar las piezas. Sofreír la merluza por ambas partes planas en una cazuela un poco de aceite. Retirar.

3.- Una vez retiradas las rodajas de pescado sofreír en el aceite la cebolla picada junto con 1 cucharadita rasa  de picadillo. Cuando la cebolla esté transparente añadir el medio vaso de vino y dejar reducir un par de minutos.

5.- Añadir los guisantes, el caldo de pescado, las hojas de laurel, perejil picado y un poquito de colorante o azafrán. Cocer durante unos 5 minutos.

7.- Poner las patatas lavadas y cortadas por la mitad en un sartén con tapa. Añadir la corteza, los gajos de limón y los ajos, salar al gusto y añadir agua de manera que más de la mitad de la patata quede fuera del agua. Poner la tapa a la sartén para que se cuezan al vapor.

6.- Incorporar las rodajas de merluza al caldo con guisantes y cocer a fuego medio bajo unos 20 minutos. Ir moviendo la cazuela para que los jugos bajan impregnando bien la merluza. Rectificar de sal y pimienta.