Cuando alguien te da una receta es un regalo.
 
Pero cuando esa receta está escrita a mano, y  en un papelito cualquiera (como una papeleta de lotería por ejemplo, jiji), ya no es un regalo, es un TESORO.

Así que lo aquí os dejo hoy es un tesoro que tenía desde hace un año y que en esta semana de me-quedo-en-casa-que-hace-un-frío-que-pela, he decido probar.

Fácil, jugosa, clásica y fantástica.

Así que os recomiendo probarla ¡ya!

Que cuando una receta viene de la madre de una amiga, que como yo está en los fabulosos 40 y ….,  y la recetita es del tipo: “mi madre lleva toda vida haciéndola” (y hablamos de unos cuantos años…), la receta, NO FALLA.
Así que gracias a las CRISTINAS (madre e hija) por darme un tesoro. Muac.
Mezclar los ingredientes, no hace falta ni robt de cocina ni varillas eléctricas ni nada de eso....puedes mezclarlo hasta con un tenedor.

Yo los he mezaclado en este orden con ayuda de las varillas:

Precalentar el horno a 180ºC sin aire.

- Batir los huevos
-Añadir el azúcar y batir un poquito más.
- Pelar la manaza y rallarla fina. Rallar tambien la piel de un limón. Añadir ambas ralladuras a la mezcla.
- Tamizar la harina junto con la levadura y la canela.
- A la mezcla de huevo y azúcar añadir en tandas alternas la harina y la leche mezclado bien en cada tanda.
- Finalmente añadir el aceite y mezclar hasta que esté el aceite bien integrado.

En un abandeja de latón o "llanda" poner una hoja de papel de hornear, verter la masa y expolvorear sobre ella un poco de azúcar extra para que haga "costra" en la superficie.

Duración cocción: 45 minutos aprox.






Para la tarta de la amiga de mi hija decidí usar por primera vez unas pinturas pastosas para pintar sobre azúcar  de la marca Squires Kitchen.
Son botecitos de 20g de una pasta casi gelatinosa y que parecen pintura acrílica o gouache.

Con estas pinturas, aparte de pintar sobre fondant, también se puede usar sobre huevos cocidos (para Pascua), chocolates o mazapanes.

Si se usa este tipo de pintura para pintar motivos florares debe quedar un resusltado espectacular.

Bueno, siempre y cuando haga previamente alguna práctica con técnicas de óleo, acrílico o algo así……ufff..........otra cosa para apuntarme en mi lista “to do 2017:”
Las bolitas de colores están hechas en fondant  que con ayuda de un molde de silicona se hacen en un periquete y salen todas igualitas.

Estas bolitas de azúcar fueron el objetivo inmediato de los niños en el momento de cortar la tarta. Por lo que a veces, lo más sencillo es lo más atractivo.